Fueron unos 40 jóvenes que bajaban ayer de los boliches y atacaron al conductor porque no podía llevarlos. Ocurrió a la madrugada a metros de un destacamento de la policía

Destrozaron a piedrazos un micro y golpearon al chofer en El Challao

Por UNO

Un chofer del Grupo 4 que iba hacia El Challao para iniciar su recorrido matinal se encontró de repente, a las 5.30 de ayer, con unos 40 caminantes trasnochados que descendían por la solitaria avenida Champagnat a metros de la rotonda de Regalado Olguín, quienes lo frenaron, lo rodearon y lo atacaron, como en las peores escenas de horror de la serie Walking dead, porque el conductor no los dejó subir al colectivo. Todo ocurrió a unos 50 metros del destacamento policial, que recién habría intervenido a pedido de la propia víctima y cuando los caminantes ya habían huido y destrozado todo. Los jóvenes, que vagaban por el piedemonte y se cree que venían de la zona de boliches, se atravesaron en el medio del camino cuando vieron el colectivo que subía hacia El Challo, obligando al chofer a pisar los frenos para no atropellarlos. A la fuerza hicieron contacto con el conductor, con toda la intención de subir al micro, pero como el servicio no estaba habilitado aún, los caminantes descargaron su ira de tal modo que la víctima debe de haber llegado a pensar que perdía la vida. Es que la manada de furiosos rodeó el colectivo, empezó a golpearlo y luego desató sobre él una lluvia de piedras de gran tamaño, con el chofer dentro del vehículo aterrado de no salvarse.A pura violencia no dejaron vidrio entero del rodado, lograron entrar al micro y le dieron una paliza al chofer por haber osado explicarles que no podía llevarlos porque debía ir 4 kilómetros más arriba a iniciar formalmente el recorrido con el GPS.Después de la batahola los atacantes siguieron por su cuenta y huyeron del lugar del hecho. El chofer, según refirieron colegas suyos, bajó del micro golpeado y con varios cortes por los vidrios que estallaron sobre él en la pedrada. Y se dirigió de inmediato hasta el destacamento que está a unos metros. Allí lo atendió el único policía que estaba, quien le pidió una ambulancia y refuerzos. El trabajador fue enviado al Hospital Central y dado de alta al mediodía de ayer. La terrible situación que vivió el chofer del Grupo 4 es la versión extrema de lo que ya es moneda corriente: el vandalismo contra los colectivos. Durante todos los fines de semana, El Challao, los caracoles de Chacras de Coria y Rodeo del Medio son los epicentros donde atacan a micros, casi siempre a pedradas.

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