Ocurrió pasadas las 21 del domingo, en una vivienda de calle Blas Parera en barrio Viñuela. Antes de entrar llamaron por teléfono varias veces y tocaron el timbre en la puerta de entrada. Al no obtener respuesta, los intrusos decidieron ingresar, sin sabe

Desconocidos intentaron ingresar a una casa con sus propietarios en el interior

Cerca de las 21.30 de este domingo el propietario de una vivienda ubicada sobre calle Blas Pareras, a metros de avenida Sarmiento, recibió varias llamadas en su teléfono particular domiciliario, las que no respondió y al instante algunas llamadas al timbre, las que tampoco atendió, ya que se encontraba buscando el descanso familiar.

A los minutos de las llamadas en su puerta de entrada, el dueño de casa escuchó un estruendo que provenía del frente de su casa. Esta situación lo llevó a preguntar en voz alta, “¿quién estaba allí?”, pero lejos de ahuyentarse, el atacante propinó un nuevo y severo golpe a la puerta que resistía el embate.

Esto hizo que el hombre se guareciera con su esposa en la habitación matrimonial, desde la que se apresuró a llamar al 911.

Llamativamente atendió una operadora del CEO de la Ciudad de Mendoza. mientras el dueño de la casa escuchaba que al menos un par de personas caminaban por el patio. Cabe aclarar que dicha propiedad se encuentra rodeada de otras casas vecinas.

Desde la habitación, la operadora le fue indicando cómo proceder, además de contenerlos psicológicamente, y de ir informándoles sobre la distancia en que se encontraban desplazándose algunos móviles policiales.

Al llegar los efectivos policiales se le notificó vía telefónica sobre esa circunstancia, pero el temor que aún los malvivientes se encontraran en las inmediaciones, hizo que el hombre esperara antes de salir de la habitación.

Ante el revuelo, los vecinos aseguraron no haberse percatado de lo que estaba pasando, aunque minutos antes de la llegada de la policía vieron que cuatro personas en dos motos se alejaban del lugar, sin poder aportar mayores datos que facilitaran su identificación.

Ya más calmado, y en una inspección en la vivienda, constataron que para ingresar los ladrones habían saltado una reja de protección, y al patio se introdujeron saltando también una medianera, donde se encontraron con dos perros de la familia, que instantes antes que ocurriera la intromisión ladraban, hasta que en un momento dejaron de hacerlo. Esto llevó a los malvivientes a golpear a los canes, hiriendo a uno de ellos en una de sus extremidades.

El dueño de la casa, en declaraciones a www.unosanrafael.com.ar, dijo que si bien pasó el susto, durante la noche no pudo dormir temiendo que los intrusos pudieran regresar, y con esa angustia él y su esposa tuvieron que encarar la jornada laboral. Ambos son dos jóvenes profesionales, que no es la primera vez que les toca vivir una situación similar, ya que tiempo atrás fueron víctimas de la inseguridad cuando intrusos ingresaron a su casa y les robaron elementos de electrónica y computación.

“Esta zona (por el barrio Viñuela), es muy tranquila para vivir pero en los últimos 4 meses han robado 10 veces en diferentes casas, y la sensación de inseguridad es porque muchos de esos casos la gente prefiere no denunciarlos”, aseguró el hombre, quien se mostró muy agradecido por la rápida respuesta de la policía, la que según sus dichos llegó en menos de 5 minutos, su accionar y sobre todo la forma en que fueron guiados y contenidos por la operadora que lo atendió cuando efectuó la denuncia.

Ante la consulta sobre cuáles serán las prevenciones que tomarán luego de este padecimiento, indicó que ya había tomado algunas medidas de seguridad para su vivienda luego del robo anterior y que reforzará la seguridad de la casa, ya que dadas las circunstancias “cada uno va construyendo su propio castillo”, concluyó.