Denunciaron “serias irregularidades por parte de la fiscal de la Cámara" en el caso Puleo

Por UNO

Por José Luis Verderico

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La familia del rugbier Cristian Puleo teme que la investigación penal abierta por el fallecimiento del muchacho de 21 años quede impune. Por ello, el abogado Jorge Caloiro denunció este lunes en la Coordinación de la Procuración General de la Suprema Corte “serias irregularidades por parte de la fiscal de la Cámara de Apelaciones María Paula Quiroga, por obstrucción de justicia”.

Según el letrado, la magistrada “dilata sin justificación la consecución del trámite judicial del proceso, poniendo en riesgo la continuidad de la misma y posibilitando así que la acción penal se extinga por prescripción, dejando el caso impune”.

Esta situación se mantiene desde el 22 de setiembre, cinco días después de que la Cámara de Apelaciones resolviera, en fallo unánime, que un nuevo fiscal de instrucción de Luján-Maipú deberá reanudar la pesquisa penal por la muerte del deportista (ocurrida en 2013) e imputar por el delito de omisión de auxilio a nueve amigos que estaban con la víctima en una finca de Maipú. 

Los Puleo sufren este parate porque saben que los plazos se acortan y que el caso quedará sin efecto el 8 de noviembre de 2015, ya que la acción penal prescribirá al cumplirse dos años del deceso del muchacho.

Una vez que Quiroga libere el expediente, se deberá convocar a un nuevo investigador, lo cual, de acuerdo con el funcionamiento interno del Poder Judicial, no se resuelve de un momento para otro. Y después se deberá citar a los amigos de Puleo para las indagatorias, lo que también lleva su tiempo y trámite.

“La actitud del Ministerio Público Fiscal, en cabeza de la doctora Quiroga, se asimila más a una estrategia dilatoria de la defensa de los futuros imputados que a las funciones propias del Ministerio Público Fiscal”, indica uno de los tramos más fuertes de la presentación judicial realizada ayer en los tribunales provinciales.

Antes de que los camaristas Ramiro Salinas y Gonzalo Guiñazú resolvieran que la muerte de Puleo debe ser investigada a fondo, ya que ciertas pruebas comprometen a los amigos, la fiscal Quiroga se había pronunciado por archivar la causa.

El caso

Puleo murió, según la autopsia, por broncoaspiración derivada de una indigestión alimentaria. De acuerdo con los informes de laboratorio confeccionados en Mendoza y en Buenos Aires, no había consumido drogas ni alcohol, desbaratando la versión de los amigos que desde el primer momento aseguraron que todos ellos habían consumido LSD.

El delito de omisión de auxilio se atribuye a quien pudiendo brindar socorro a una persona en emergencia por problemas de salud y siendo consciente de lo grave de la situación no lo hace, según establece el Código Penal de la Nación.