En la noche del sábado, minutos antes de las 20, Aldana Puebla (16), su hermano y su amiga Priscila Quiroga (14) tomaron el interno 24 del Grupo 4 que realiza el recorrido de Panquehua a Ciudad. Los adolescentes iban al cumpleaños de la sobrinita de Aldana que se festejaba en un pelotero del microcentro. “El colectivo iba lleno, tanto que nosotros subimos y tuvimos que viajar parados. Al chofer algo le pasaba porque cuando íbamos por calle 9 de Julio frenó muy fuerte, supuestamente porque se le cruzó un auto. Pero en la parada anterior al choque, un hombre que iba con un chico en brazos le tocó tres veces el timbre y el colectivero nunca paró. En ese momento se escucharon los bocinazos del tren y en segundos el impacto que fue como una explosión. A mí se me cayó mucha gente encima, todo el mundo gritaba. Cuando por fin me pude parar me encontré un bebé debajo de un asiento, todo ensangrentado”, revivió Aldana, quien por el golpe y los pasajeros que la aprisionaron sufrió un esguince en el pie izquierdo. El bebé del que habla Aldana habría sido Santino Fernández, un niño de sólo 4 meses, que viajaba con su madre, Camila (28), y su padre en el tercer asiento doble del colectivo. “Ellos habían salido para comprarle pañales y una sillita al bebé para cuando empezara a comer. Antes de que se fueran le dije a mi hija, para qué se van al centro si acá en Las Heras pueden encontrar, pero ellos insistieron y se tomaron el micro y mire lo que pasó”, relató ayer Mercedes Saber, la abuela de Santino, quien sufrió un traumatismo en la cabeza, pero según contó la mujer, ayer se recuperaba en una sala común del hospital Notti. Ante la consulta de Diario UNO, la mujer también confirmó que su hija le contó que antes del choque se escucharon los bocinazos del tren.
Versiones oficiales confusas Apenas ocurrió la tragedia, en el acto los vecinos de la zona acudieron a ayudar a los heridos y de inmediato se organizó un operativo de rescate y traslado en el que participaron bomberos, policías y decenas de ambulancias del SEC y privadas. En ese caos, una alta fuente del Ministerio de Seguridad aseguró en dos ocasiones a este diario que había dos muertos, que eran pasajeros. Sin embargo, ayer se confirmó que el único fallecido había sido Raúl Antonio Videla Sosa (40), un hombre que vivía en el barrio Infanta de Las Heras. Él iba en el último asiento y al parecer lo mató una rama del árbol con el que se estrelló el micro.
El choque fue filmadoSegún trascendió este domingo, el colectivo de la empresa Autotransportes Los Andes tenía una cámara de seguridad que filma hacia adentro del micro y hacia afuera en un ángulo de 180 grados. Una vez que se confirmó este dato desde la fiscalía de Las Heras, a cargo del fiscal Fernando Giunta, solicitaron a la empresa una copia de las imágenes grabadas en el momento del impacto, que servirán para establecer la velocidad a la que viajaba el micro y también la distancia a la que estaba del tren cuando el chofer Horacio Enrique Campana (29) decidió cruzar los rieles. También se secuestró su celular para saber si lo usaba en el momento del choque.