Eduardo Pola (58) se encuentra detenido a la espera de ser imputado por asesinar con un machete a Víctor el Poca Vida Ramírez (54).

Crimen en Tunuyán: se cayó la coartada del presunto autor del hecho

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Los lugareños de la localidad de Las Pintadas en Tunuyán todavía no salen del asombro tras el cruento crimen de Víctor Mario Ramírez (54), un casero de una finca que fue asesinado presuntamente por un colega en las últimas horas del jueves. El acusado estableció una coartada que cayó a las pocas horas.

Eduardo Pola Martínez (58) fue encontrado en el lugar donde ocurrió el ataque ya que era casero de esa finca. Gran parte de su suerte ya estaba echada ya que tenía su ropa impregnada con la sangre de la víctima fatal del hecho. Lo primero que dijo el hombre, que estaba intoxicado con alcohol, fue que el atacante era una persona apodada Cabeza, quien había escapado del lugar.

La única intervención de Pola, según su primera versión, es que había arrastrado el cuerpo desde el interior de la precaria vivienda hacia el exterior. Los policías dudaron de esta hipótesis ya que la habitación donde fue atacado Ramírez, a quien conocían como Poca Vida, era tan pequeña que con todo el esfuerzo entran dos personas: “Es imposible que hubieran tres en el mismo lugar”, detallaron.

De todas formas, fueron en busca del Cabeza, a quien individualizaron como Jorge Martínez, un trabajador golondrina de una zona aledaña. El hombre desdijo la versión y aseguró no haber estado en el lugar. Además, algunos vecinos de la propiedad donde ocurrió el ataque aseguraron no haberlo visto entrar ni salir del terreno.

Es por esto que Pola Martínez fue trasladado a la Subcomisaría de Vistaflores y quedó a disposición del juez de instrucción Oscar Balmes. El magistrado lo dejó en calidad de detenido y todavía no lo ha imputado por el homicidio, lo que se espera que ocurra el lunes cuando tenga el avance de algunas pericias que se realizaron en la casa.

En el escenario del ataque se encontró el arma blanca que usó el asesino. Se trata de un machete de 80 centímetros con el que Pola habría ultimado a Ramírez.

Ambas personas trabajaban hacía más de 5 años en la zona y los lugareños se mostraron sorprendidos por el ataque fatal: “Eran amigos y se reunían a tomar seguido. Pero nos dijeron que eran muy buenos. Los vecinos están compungidos”, describió una fuente policial.

Sangriento ataque

Eduardo Pola y Víctor Ramírez se encontraban en una pequeña casa ubicada en la finca de Luis Antonio Nina (48), sobre calle Quintana unos metros antes de llegar a la intersección son Silva.

Ambos se encontraban tomando bebidas alcohólicas –en el lugar se encontraron varias cajas de vino- cuando, por motivos que se tratan de establecer, comenzaron a discutir y el Poca Vida terminó herido de muerte, cerca de las 20.