Por Enrique [email protected]
Las lesiones en el cuerpo de Claudio Gil no fueron las que causaron su muerte, según indicó el Cuerpo Médico Forense.
Crece el enigma en torno al hombre que falleció en la Comisaría 19
El informe preliminar de la necropsia le indicó a la Fiscalía que las lesiones en el cuerpo de Claudio Gil, fallecido el domingo a primera hora de la mañana en la Comisaría 19, no fueron las que le causaron la muerte. Igualmente la Justicia aguardará los resultados completos, que recién podrían estar disponibles en dos meses.
“Ninguna de las lesiones que presenta el cuerpo son idóneas para haberle provocado la muerte”, indicó ayer una fuente judicial, que agregó que “la versión dada por los efectivos que estaban de guardia en ese momento en la comisaría no está cuestionada por el momento”. La familia de Gil todavía no se ha constituido en querellante en la causa, aunque es una posibilidad que muy probablemente se concrete la semana próxima. Hasta aquí, pese a que la familia tiene muchas dudas y que sostiene que Gil entró a la comisaría caminando y lúcido, la versión que maneja la Justicia sigue siendo la oficial y no ha encontrado elementos que la pongan en tela de juicio. El domingo a la mañana la pareja de Gil llamó a la policía para que concurrieran a su casa ya que su marido estaba fuera de sí debido a que había consumido una mezcla de alcohol y drogas. “Cuando llegó el personal se estaba autolesionando. Se golpeaba con una olla y con una horqueta (horquilla)”, contó ayer el jefe de la Distrital 3, Juan Ramón Alaniz. Esa misma versión es la que tiene la Justicia e, incluso, hay testimonios que indican que “el hombre hacía como que peleaba con alguien invisible y se pegaba a sí mismo”. Todos, policía y familia del fallecido, coinciden en que Gil ingresó caminando y consciente a la comisaría. “Quedó esposado para que no se siguiera lastimando, pero sentado en un banco de la guardia. Incluso en un momento su pareja lo vio y les dijo a los policías que parecía haberse quedado dormido”, agregó el jefe policial. Desde la comisaría se solicitó asistencia médica para Gil “para que le curaran las heridas que se había hecho”, pero cuando llegó un paramédico dijo que sus signos vitales eran muy leves y se pidió que viniera una ambulancia con médico para que fuera asistido y trasladado al hospital”, explicó el comisario general. Sin embargo cuando llegó la unidad del Servicio de Emergencias Coordinado el profesional a cargo sólo pudo certificar el deceso del detenido. Gil presentaba lesiones en el dorso de las manos y los dedos, un corte sobre la ceja derecha y contusiones en las piernas y en el cráneo. Según la versión oficial, todas esos traumatismos fueron autoinfligidos. La familia duda que haya sido así.




