Por Rosana Villegas
Un joven discapacitado que se trasladaba en una silla de ruedas lideró un asalto a una carnicería de Las Heras. El dueño del negocio, un suboficial del Ejército, forcejeó con el asaltante y le quitó el arma. Desarmado y sin chances de escapar por sus propios medios, el muchacho de la silla de ruedas pidió ayuda a uno de sus dos cómplices y este lo llevó a toda velocidad hasta el hogar Brazos Abiertos, donde se alojaba el ladrón. Anoche, acompañado por su madre, el joven admitió haber participado del intento de robo y quedó detenido.
El fallido intento de asalto ocurrió cerca de las 19, cuando un joven en sillas de ruedas ingresó en la carnicería de calle San Martín y Güemes, de Las Heras. Al parecer, el muchacho de unos 20 años, les había dado la orden a dos cómplices para que se quedaran en la puerta del negocio vigilando que nadie más ingresara. Así, empuñando un arma, fue él quien intentó reducir al dueño de la carnicería, a quien le habría exigido el dinero de la recaudación.
Sin embargo, lo que no sabía el asaltante era que el propietario del negocio es un suboficial del Ejército, quien no dudó en abalanzarse sobre el atacante y tras forcejear con él le quitó el arma. En el acto, el hombre corrió hacia el interior del local y se apresuró a llamar al 911.
Al verse desarmado, el líder del trío de maleantes llamó a uno de sus cómplices a gritos. Este delincuente entró al negocio buscando concretar el fallido asalto y recuperar el arma de su amigo, pero al no ver al dueño del negocio decidió escapar arrastrando al discapacitado a toda velocidad.
En ese momento, los efectivos de un móvil de la Comisaría 16, que ya habían sido alertados por la radio, alcanzaron a ver el particular cuadro de un joven que corriendo empujaba a otro muchacho en sillas de ruedas por calle Güemes. Así, presurosos, el que empujaba dejó al discapacitado en la puerta del hogar Brazos Abiertos de calle Güemes 3100 y escapó con la misma velocidad.
Al ver esto, los efectivos ingresaron en el hogar y allí dieron con el discapacitado que había descripto la víctima del intento de asalto al pedir auxilio. Ante el hallazgo, se comunicaron con las autoridades del lugar y estas, a su vez, llamaron a los padres del joven involucrado en el atraco.
Así, en compañía de su madre, el muchacho fue detenido y trasladado hasta la oficina fiscal Nº5, donde se inició la causa. Hasta allí habría llegado anoche el suboficial del Ejército que fue víctima, para reconocer al joven arrestado.
Fuente: Diario Uno de Mendoza



