La mujer, de 25 años, que reside en Guaymallén tuvo un parto anticipado en su casa y su bebé nació sin vida, a las 19 semanas de gestación. Llegó al Lagomaggiore en mal estado de salud y fue asistida. Desde el hospital afirman que nunca se escapó. E

Confirmaron que no abortó la joven que estuvo internada en el Lagomaggiore

El pasado lunes 7 de octubre una mujer de 25 años llegó al Lagomaggiore con un bebé muerto, placenta en mano y delicada de salud. Había tenido el parto en su casa de Guaymallén y el niño nació sin vida, a las 29 semanas de gestación aproximadamente. La Justicia investigaba en aquel momento un posible aborto pero desde el hospital confirmaron que no hubo interrupción voluntaria del embarazo.

Las informaciones brindadas hace ocho días por la Oficina Fiscal N°9, de Guaymallén, daban cuenta que una mujer que vive en el barrio Nueva Alborada había llegado al Lagomaggiore por un presunto aborto.

Se abrió un expediente que fue caratulado como “aborto sin consentimiento” y se tomaron medidas urgentes.

Debido a que la sede judicial contaba con muy poca información que le habían brindado del hospital, se pidieron rastrillajes en los alrededores del domicilio de la mujer, con el fin de encontrar elementos que pudieran servir a la investigación en el caso de que se tratase de un aborto.

También indicaron desde la oficina fiscal que la mujer se había escapado del Lagomaggiore y había sido llevada nuevamente a la maternidad donde quedó con consigna policial.

El director del hospital, Edgardo Pérez, aseguró que esa situación nunca ocurrió, que la mujer quedó internada porque sufrió una neumonía. Sin embargo, fuentes policiales indicaron que los profesionales de guarda de aquel lunes no la vieron en su habitación y le avisaron a los efectivos, que la encontraron caminando por el interior del hospital.

Por otro lado, Pérez confirmó que la mujer alumbró en su casa y el feto nació muerto, pero que el forense le aseguró que no tenía signos de violencia.