Por Catherina [email protected]
Javier Luis López (42) fue juzgado como instigador y partícipe del homicidio de sus padrastros Flora Ochoa y Antonio López, en su casa de Vistalba en 2010. Pero el condenado seguirá en libertad hasta que la Justicia deje firme la sentencia.
Condenaron a prisión perpetua al acusado de haber mandado a matar a sus padres adoptivos
Así lo había pedido la fiscal de Cámara Paula Quiroga durante el alegato del jueves en la Tercera Cámara del Crimen, presidida por Agustín Chacón e integrada por Belén Salido y Gabriela Urciuolo, quienes este viernes pasado el mediodía le dieron la condena.
Quiroga hizo hincapié en las mentiras que dijo el acusado, quien señaló que lo habían golpeado para que declarara en su contra y que los policías que lo detuvieron le habían pedido $100.000 para liberarlo. Y expresó que “esto excede todas las reglas de la lógica”.
“El acusado ha mentido no sólo en esto, sino también en todo lo que dijo”, afirmó el Ministerio Público.
En cuanto a la declaración que hizo Ricardo Sasso Olivares -condenado a tres años en suspenso por el doble crimen, condena apelada en la Corte-, indicó que éste relató minuciosamente todo lo que pasó esa noche, y que López les pagaría a él y al otro imputado, Luis Alberto Piñeira –prófugo-, la suma de $10.000 más un equipo de música.
Tras señalar que los dichos de Sasso Olivares fueron corroborados con pruebas y que él mismo admitió que es el autor material del hecho, habló de la participación que le cupo al acusado y afirmó que “fue él quien les abrió la puerta a los asesinos de sus padres y quien luego les facilitó su huida tras el crimen. La causa de muerte fue por arma blanca y fue él quien le proporcionó un cuchillo al condenado Olivares Sasso, ya que el otro acusado, Luis Alberto Piñeira, tenía una navaja”.
Posible móvil Al referirse al móvil del crimen, señaló: “(López) quería que los mataran (a sus padres) porque lo molestaban... no lo dejaban salir. A él ya no le servían más. No tenía sentimiento de culpa ni dolor. Con el dinero se deshacía de ellos para obtener su libertad. Acá hubo un pacto expreso, ya que uno de los nombrados ya ha sido condenado. Esto fue un homicidio premeditado, porque se pusieron de acuerdo”.Seguidamente remarcó que las manchas de sangre halladas en el auto del acusado pertenecen a la madre de éste, para preguntar luego: “¿Cómo llegaron esas manchas de sangre de Olivares y Ochoa al auto de López?¿Cómo hizo para dejar las huellas el autor, si el auto no estaba en el lugar?”. Tras detallar minuciosamente cómo murió la pareja (López tenía 28 puñaladas y su mujer 29), lo más conmovedor del alegato fue cuando la fiscal señaló: “No debe haber mayor acto de amor que la adopción. Eso hizo el matrimonio López: amarlo, criarlo, educarlo, y sin embargo ¿cuál fue la respuesta? Pagar y colaborar para matarlos. Los desechó en un acto de una vileza absoluta. Matar nada menos que a estos padres que lo eligieron a él como hijo”.




