Por Catherina Gibilaro
Los dos hombres acusados del resonante crimen del turista neozelandés Nicholas Heyward, el 28 de abril de 2014 en el parque San Martín de Mendoza, y que fueron condenados por los jueces de la Tercera Cámara del Crimen a cumplir la pena máxima este martes, fueron atrapados por hablar demasiado del hecho.
Se trata de Marcos Ulises Leiva Soda (35) y su sobrino Adrián Soda (21), quienes fueron capturados en junio de 2014 como principales sospechosos del crimen de Heyward. El fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay los imputó por el delito de homicidio criminis causa –significa que matan para ocultar otro delito, en este caso el robo a la víctima–.
Los ahora condenados circulaban en moto por el Parque, donde intentaron arrebatarle el bolso al turista Nicholas Heyward (31), quien cayó al suelo y sin que pudiera defenderse, lo ejecutaron a mansalva con cuatro disparos que le dieron en el abdomen, tórax y cuello, tras lo cual escaparon.
Dos amigos de la víctima, quienes paseaban con él –Fiona Darling (34), australiana, y Pierre D’Amico (29), francés– quedaron petrificados ante el gravísimo suceso.
Este crimen tuvo una gran repercusión, no sólo a nivel nacional sino que también ocupó la portada de diarios europeos, y obviamente en Nueva Zelanda.
Cómo cayeron los asesinos
Si hay algo que les jugó en contra a los hoy condenados es haber hablado demasiado jactándose del tremendo asesinato. Es más, uno de ellos había hecho alarde, incluso, de ser el autor material.
Esto movilizó a más de una persona, que horrorizadas y por qué no también motivadas por la recompensa que había puesto el Estado de $40.000, aportaron datos a la policía.
Los efectivos mostraron el identikit confeccionado cuando todavía estaba en Mendoza la pareja de amigos de Heyward. Según trascendió en ese entonces, los testigos los reconocieron.
Adrián Soda fue el primero que cayó por el asesinato de Heyward. Tuvieron que soltarlo, pero quedó procesado. Luego, con más elementos y testigos, incluso de identidad reservada, fue arrestado pocos días después en Delitos Complejos.
El brutal ataque
El asesinato de Nicholas Heyward, neozelandés residente en Australia, ocurrió cuando el joven caminaba por la avenida Thays, del parque General San Martín.
Con él iban conversando animadamente sus compañeros de hostel Fiona Darling (34), australiana, y Pierre D’Amico (29), francés.
Los tres habían llegado a Mendoza el sábado 26 procedentes de Bariloche.
Aquí se conocieron y se habían hecho amigos, ya que tenían en común la pasión por la montaña. Vinieron a Mendoza porque pensaban conocer el Aconcagua.
Esto lo dejaron para unos días más adelante, ya que el trío tenía como prioridad recorrer Mendoza. Y fue así como desde el hostel Itaka, en la calle Arístides Villanueva, de Ciudad, se encaminaron ese lunes hacia el Parque.
Eran las 15.40 cuando recorrían la avenida Thays y charlaban animadamente. Seguramente, no advirtieron que se les estaba acercando demasiado y peligrosamente una moto en la que se desplazaban dos sujetos. El más joven conducía y el otro, un poco más grande, iba sentado atrás.
Uno de ellos se bajó para arrebatarle la mochila, pero aparentemente Heyward se habría resistido y cayó al suelo.
Esto le dio la oportunidad al asesino de sacar el arma y rematarlo cuando estaba totalmente indefenso. Escaparon rápido, pero en los ojos de los amigos quedó grabado para siempre el rostro del asesino y así lo describieron cuando hicieron el identikit.
El neozelandés murió delante de ellos porque le habían descerrajado cuatro disparos. Al verlo moribundo entraron en shock, pero igualmente respondieron a las preguntas que les hacía el fiscal Santiago Garay. Los datos aportados ayudaron mucho a sumar pruebas tendientes a esclarecer uno de los casos, que provocaron un fuerte cimbronazo en las más altas esferas de Seguridad.
El asesinato tuvo una amplia repercusión a nivel internacional
El crimen de Nicholas Heyward, ocurrido en Mendoza, llegó inmediatamente a los medios de comunicación oceánicos: los principales portales de noticias de Australia y de Nueva Zelanda dieron cuenta del asesinato y le dedicaron un importante espacio.
“Turista neozelandés es asesinado a tiros en Argentina”, tituló The Sydney Morning Herald allá por 2014. “Kiwi asesinado a tiros en Argentina”, informó The New Zealand Herald en aquel momento.
En ambos medios se especificaba que inicialmente se había informado que la víctima era australiana, pero luego se estableció que esto no era así.
En ese entonces intervino la Embajada de Nueva Zelanda para interiorizarse sobre el desgraciado suceso.




