Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Un oficial que realizó la investigación en el expediente aseguró que "todos los indicios conducen a Luque", en referecia al único imputado. Pasos finales del proceso.
Caso Soledad Olivera: últimos testimonios antes de la recta final
Ya prestaron declaración ante el tribunal todos los testigos en el juicio que busca esclarecer la desaparición de Soledad Olivera (28) en Lavalle y que tiene como único acusado a Mariano Luque (33). El proceso entró en la recta final. Este miércoles, un policía que realizó arduas investigaciones en la causa apuntó contra el imputado.Ariel Yanzón, un efectivo que ahora presta servicio en la Unidad Investigativa de Delitos Complejos, aseguró que “todos los indicios me llevaban siempre a Luque. El día que desapareció se juntó con él en una tranquera ubicada a 50 metros de la finca de Curallanca”.
El uniformado aseguró que su pesquisa se basó en entrevistar a los allegados de Olivera, quienes aseguraron que la mujer les había contado las amenazas que recibía de Luque y el temor que tenía de terminar esa relación amorosa. “Otras personas no declararon porque tenían hijos y no querían que les pasara nada”, agregó.El oficial ratificó que el 18 de noviembre, Soledad y el acusado habían intercambiado más de 50 mensajes de texto. Al ser consultado por el motivo por el cual la víctima decidió encontrarse con el hombre pese a las presuntas amenazas, explicó que Luque “le daba plata o mercadería. Ella lo necesitaba y por eso fue”.Por otro lado, aseguró que siguió las líneas investigativas sobre un curandero identificado como Salomé a quien Olivera le debia plata y otra pista en la que se afirmaba que la mujer se había ido por su propia cuenta a Neuquén donde consiguió un trabajo. “Dejé de seguir estos indicios porque no llegaban a nada”, sentenció.También compareció en la Segunda Cámara del Crimen Mauricio Baldes, un cuñado de Soledad Olivera. Su declaración no reveló nuevos datos en la causa. Entre otros puntos importantes, manifestó que “sabía que alguien la amenazaba pero no sé quién era” y que “era muy buena madre y nunca abandonaría a sus tres hijos”.Bibiana Mora, una vecina de la familia Olivera, fue la última testigo en presentarse y declaró que la hermana de la víctima le dijo que iba a empezar a trabajar y que fue Luque quien la llevó al Hospital Sicoli el día que murió su madre.Recta final El proceso judicial continuará el viernes 21, cuando se realice una inspección ocular en la finca de la familia Curallanca con la presencia de las partes. En tanto que el jueves 27 se realizarán los alegatos y se determinará la fecha de sentencia.




