Lo afirmó el penalista Ariel Civit, uno de los defensores de Alejandro Prádenas, padre de la niña violada y asesinada en 2007, tras las revelaciones que dan cuenta que éste no tuvo nada que ver.

Caso Micaela Reina: "La Justicia condenó a un hombre inocente"

Por UNO

Por Alejandro Gamero

La suerte de Alejandro Prádenas, el padre de Micaela Reina, condenado a 15 años de prisión por abandono de persona seguido de muerte contra su hija de 12 años desaparecida, violada y asesinada en 2007, es de esos casos que terminan en la pantalla del cine contando la historia del hombre inocente que fue declarado culpable injustamente.

Es que el impactante giro que dio la investigación del caso Micaela en los últimos meses, con la detención de Marta Reina, la madre de la niña, y de su marido Ramón Duarte, acusados de ser los responsables del crimen de la menor, ha dejado a Prádenas fuera de cualquier cargo de culpabilidad.

El padre de Micaela fue juzgado en 2009 junto a su hermano a instancias de la madre de la niña, quien lo acusó de haberla tenido encerrada en su casa y estar vinculado a su muerte.

La Quinta Cámara del Crimen declaró inocente al tío de la chiquita y a Prádenas lo condenó a seis años de prisión por privación ilegítima de la libertad.

Pero la Corte, en una decisión sorprendente, modificó el fallo y lo condenó a 15 años de cárcel por abandono de persona seguido de muerte.

Prádenas, quien estaba aún en libertad, no se quedó a esperar que lo metieran preso y desapareció. Ya lleva tres años como prófugo.

Luego de la detención de la madre de Micaela Reina, hace unos días, acusada de ser cómplice del crimen junto a Duarte, el abogado de Prádenas salió a reafirmar la inocencia de éste.

“Vamos a pedir una revisión”

Los penalistas Ariel Civit y Gabriela Masad son los defensores del papá de Micaela. En diálogo con Diario UNO, Civit sentenció: “Los fallos contra Alejandro Prádenas fueron una barbaridad. La Justicia condenó a un hombre inocente”.

El abogado recordó: “A mi defendido lo condenaron con las declaraciones de los hijos y parientes de Marta Reina, y de una menor débil mental que hizo cuatro declaraciones totalmente distintas y a la que seis peritos psicólogos calificaron de fabuladora”.

Civit resaltó: “Siempre supimos que Marta Reina estaba encubriendo su propia conducta y la de su marido, pero nadie nos escuchó”.

Y luego contrastó: “En cuanto un fiscal, en este caso, el doctor Santiago Garay, se decidió a investigar a Ramón Duarte, marido de la madre de Micaela y el único verdaderamente sospechoso desde el principio, el caso se esclareció rápidamente”.

Civit precisó: “De inmediato apareció el ADN de Duarte en la ropa que la niña tenía cuando fue hallada muerta y, además, él confesó recientemente que había mantenido relaciones sexuales con la menor y a la vista de Marta Reina días antes de la desaparición. No hay dudas de que la violó y la mató, y que Marta Reina lo sabía”. El penalista adelantó: “Presentaremos un recurso de revisión ante la Corte para que se anule la condena contra Prádenas. Pero lo haremos cuando la investigación esté bien avanzada”.