Policiales Martes, 21 de agosto de 2018

Caso Fortunato: los peritos hablaron del nivel de alcoholemia de Silva

El informe bioquímico indicó que la mujer tenía 1,30 de alcohol en sangre, nivel que reduce la visión y la reacción, según los especialistas.

El nivel de alcoholemia de Julieta Silva fue uno de los temas centrales en la cuarta jornada del juicio por la muerte de Genaro Fortunato.

El bioquímico Francisco Carbajal explicó que mediante un análisis de "alcoholemia retrospectiva", que le practicó algunas horas después del hecho, calculó que la mujer tenía 1,30 gramos de alcohol en sangre, que surge de la media de un rango estimado que va de 0,98 a 1,62.

Indicó que a partir de un gramo hay algún tipo de afectación en la persona, pero depende del nivel de tolerancia y acostumbramiento al alcohol de cada uno. Y aclaró que el valor de alcohol en sangre solo no determina el nivel ebriedad, sino que es necesaria una evaluación médica para determinarlo.

Por su parte, el doctor Mariano Cuaranta, jefe del Cuerpo Médico Forense de San Rafael, indicó que a partir de 0,80 produce lo que denominó "visión de tubo", que es una reducción del campo de visión hacia los costados, y afecta la reacción de los sentidos.

Estos detalles serán determinante a la hora de que los jueces definan si hubo o no "dolo eventual", ya que se considera que si salió a conducir su auto en estado de ebriedad debió imaginarse que con sus sentidos disminuidos aumentaba el riesgo de producir daño a alguien.

Arrollado del lado izquierdo

Cuaranta, que practicó la autopsia, indicó que el cuerpo de Genaro tenía lesiones del lado izquierdo en muslo, tórax y cuello y aplastamiento de cráneo.

También reveló que las escoriaciones que presentaba el cadáver eran por arrastre. Su hipótesis es que Fortunato, antes de ser arrollado, estaba acostado con la cabeza hacia el norte, pero consideró que no quedaron marcas que pudiera indicar si estaba boca arriba o hacia abajo.

Julieta "con escaso estado registro emocional"

El psicólogo Sebastián Olmedo, del Cuerpo Médico Forense, y el psiquiatra Fabián Romeo, jefe del área de Salud Mental del hospital Schestakow, habían sido convocados en la mañana después del hecho (alrededor de las 9.15) para realizar la evaluación a Julieta Silva.

Ante el tribunal Olmedo declaró que no fue posible hacer esa labor por el estado de la mujer. "Entramos a realizar la entrevista, nos presentamos, cuando comenzamos a tomar sus datos filiatorios, ella respondió su nombre, apellido y número de documento, todo en forma entrecortada y a partir de ahí hizo silencio".

Añadió que "aguardamos unos instantes para ver si podíamos avanzar con la entrevista, pero no fue posible porque no hubo más comunicación y decidimos dar por concluida la entrevista", que no duró más de cinco minutos.

Olmedo dijo que junto a su colega "detectamos un escaso registro emocional porque en ella vimos un estado de no concordancia con la gravedad de lo que nosotros conocíamos con lo que había pasado. Su expresión no era concordante".

Agregó que Silva no lloraba aunque aclaró que no sabía si estaba medicada en ese momento.

El juicio continuará este miércoles a partir de las 9 de la mañana y está previsto que declaren seis testigos.

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