ver más

Por decisión del tribunal, Puebla estará bajo la lupa por falso testimonio y reticencia. No avanzó el pedido del fiscal Guzzo y de los defensores, de que la mujer fuera detenida.

Caso Bolognezi: investigarán otra vez a Ana Puebla, la testigo clave

Por Enrique Pfaabepfaab@diariouno.net.ar

La testigo clave del caso Bolognezi será investigada nuevamente por falso testimonio y reticencia. Así lo decidió ayer en una resolución dividida el tribunal que juzga la causa más polémica del Este. En cambio, no hizo lugar al pedido de detención inmediata que hicieron la fiscalía y los defensores de los imputados, pese a que otra perito psicóloga dijo que el nudo del relato de la mujer es creíble.

En la misma, jornada el juez Ricardo Schulz, instructor de la causa, reconoció por escrito que él, funcionarios judiciales y policiales mantuvieron reuniones previas con la testigo antes de que se le tomara declaración formal, y  también aceptó que esas reuniones no se produjeron en sede judicial. Ayer Ana María Puebla completó su declaración ante los jueces Eduardo Andrés Orozco, Viviana Patricia Morici y Ramón Ariel Spektor. Este segundo tramo de su testimonio, que había comenzado el martes 13, dejó más dudas que certezas. Especialmente porque ayer no pudo o no quiso explicar claramente de dónde venía la madrugada del 14 de setiembre de 2002 y tampoco fue totalmente clara con respecto a cómo fue “descubierta” dos años después por el comisario Héctor Quiroga para transformarse en la testigo clave del caso, justo cuando la investigación estaba estancada y la comunidad de San Martín estaba revolucionada reclamando el esclarecimiento del crimen de Kote. En base a estos titubeos y silencios, el fiscal Fernando Guzzo volvió a reafirmar su pedido de que se abra contra Puebla una nueva causa por el delito de falso testimonio y que fuera detenida inmediatamente. El defensor Juan Carlos Ruiz también pidió que se la acuse de reticencia, agravando este delito por el hecho de que sus silencios perjudicaron a su cliente, Abdo Girala, y también solicitó la detención. El abogado querellante Sergio Salinas dijo que la testigo mantuvo durante todos años un mismo relato del hecho y que las supuestas contradicciones no contaminan ni afectan ese relato. La postura de la parte querellante estuvo fortalecida por lo dicho ayer por la perito psicóloga Stella Maris Mathus, quien declaró a primera hora de la mañana que “no se observan indicadores de mentira” en el relato de Puebla y que “no noté variaciones en el punto central” del testimonio. Después de deliberar durante cerca de 40 minutos los jueces no lograron un acuerdo absoluto. Spektor y Morici resolvieron hacer lugar a los pedidos de la fiscalía y la defensa, y remitir las copias de las declaraciones de Puebla a la Fiscalía de Instrucción para que se investigue si esta cometió los delitos denunciados, pero no hicieron lugar al pedido de detención debido a que “no es indispensable” que se la prive de libertad para asegurar el éxito de la investigación. En cambio el juez Orozco, presidente del Tribunal, falló en minoría que “no están dados los supuestos” para que Puebla fuera acusada y que de su declaración no se desprende que “hubiere mentido”, apoyándose también en las “referencias científicas” que dieron en la audiencia las peritos que analizaron la conducta de la mujer. Juez admitió que hubo reuniones con la mujer El juez Ricardo Schulz, responsable de la investigación de la polémica causa, le informó por escrito al Tribunal que, tal como lo había declarado el entonces fiscal Juan Day, mantuvo varias reuniones con Ana María Puebla antes de que esta prestara declaración formal en el expediente. Schulz reconoció que en esas reuniones participaron él, Day, Puebla, el comisario Héctor Quiroga, el abogado que representaba a la querella y “otras personas” que no pudo identificar, y aceptó que esos encuentros no se realizaron en ninguna sede judicial. Sin embargo, argumentó que estas reuniones y la modalidad en que se efectuaron fueron para brindarle tranquilidad a la  testigo y asegurarle la reserva de su identidad y su seguridad. Hoy declararán los últimos testigos propuestos y puede ser la última audiencia antes de los alegatos. La figura clave será el comisario general retirado Quiroga, que dos años después del homicidio descubrió a Ana María  Puebla y la transformó en la solución de caso. Más allá de que el final todavía no está consumado, las cartas ya están jugadas y todos los actores parecen haber adoptado una postura. Quien no la percibe es porque no quiere o porque no se anima. Doce años El kote fue hallado sin vida en 2012. Ocurrió en la madrugada de ese 14 de setiembre. Va a juicio por segunda vez por orden de la Suprema Corte de Justicia. Están en el banquillo de los acusados Abdo Girala y el boxeador Carlos Metralleta Pérez.

MÁS LEÍDAS