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Cinco menores escaparon del sector de máxima seguridad de la institución penal juvenil. Uno es Cara Cortada, famoso por mostrarse armado en Facebook y sospechado de varios asesinatos.

Buscan a cinco fugados del ex COSE, cuatro de ellos por homicidio

Por UNO

Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

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Cara Cortada está en la calle y la policía, otra vez tras sus pasos. Y como él, también otros tres jóvenes que a pesar de su corta edad ya han matado. Allanamientos, patrullajes y tareas de inteligencia desplegaba anoche la fuerza para dar con los menores, de entre 16 y 18 años, acusados de graves crímenes, luego de que ayer se fugaran del patio de máxima seguridad –durante el recreo y en plena siesta– rompiendo un tapiado y una tela que cerraban una leonera.

Cinco fueron los internos que escaparon. Cuatro de ellos cargan homicidios sobre sus espaldas y el restante, delitos contra la propiedad. El escape es un durísimo golpe al sistema de seguridad del ex COSE, que lleva más de 30 fugas en el último semestre, con un violento motín, la apertura de sumarios y la intervención de personal penitenciario, bajo cuya vigilancia se perpetraron la mitad de esas fugas.

No hacía un mes, que el ex COSE había vuelto a cierta normalidad y que se había retirado el personal de la cárcel para que los operadores volvieran a ocupar su lugar.

El viernes pasado, las autoridades del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil –como se lo conoce oficialmente– presentaron con orgullo, públicamente, los nuevos equipos de comunicación y seguridad para su personal. Esto no sirvió: el anuncio quedó reducido al grado de caricatura tras la fuga de ayer.

Fuentes bien informadas señalaron que en el patio, durante el recreo, no habría habido vigilancia para evitar la maniobra de los cinco internos.

El comunicado oficial del ex COSE a los medios indicó: “La novedad se produjo cuando operadores de la institución detectaron la rotura de una leonera que protege el patio interno del pabellón. Las autoridades responsables ordenaron una instrucción sumaria con el fin de determinar las causas del hecho”.

¿Quiénes son?

No quedan dudas de que el ex COSE le ha dado más dolores de cabeza en el último tiempo al Gobierno que la mismísima cárcel.

Ayer, el propio jefe de la Policía provincia, Ángel Fossati, y sus principales comisarios generales estaban al frente de procedimientos y tareas de inteligencia para buscar a los peligrosos fugados.

El Ministerio de Seguridad, por su parte, informó ayer la identidad de los jóvenes escapados, aunque sin los apodos, que luego trascendieron.

Franco Nahuel Ábrego Díaz, más conocido como Cara Cortada, detenido –y ahora prófugo– por homicidio agravado, es el más famoso de los cinco que escaparon. Nadie hablaba de él hasta hace algunos meses, pero saltó a la luz por el todavía sorprendente fenómeno que provocan las redes sociales.

Cara Cortada apareció en Facebook, a través de varias fotografías, empuñando –muy sonriente– distintas armas de grueso calibre. Junto a sus fotos también estaban decenas de jóvenes mendocinos.

Eso no era lo peor. Al joven se le adjudicaban varios homicidios recientes por la guerra de bandas que asolaba al barrio Campo Papa y al oeste marginal de Godoy Cruz.

Su impune aparición en Facebook y su detención urgente se transformaron en un tema de Estado para el Gobierno provincial. El 1 de diciembre, el adolescente cayó rodeado por la policía en el barrio Campo Papa. Se lo  buscaba por los homicidios de Jorge Mondovi (37) y los hermanos Daniel (30) y Marcelo Pavez (19).

Los otros fugados fueron Marcelo Andrés Picón Cortez, quien estaba internado por homicidio agravado en concurso real con robo agravado; Brian Emanuel Lucero Sánchez, oriundo del Sur provincial, a quien se le imputa un homicidio agravado en San Rafael, y Carlos Enrique Olmedo, alias Pibe Chorro, que está imputado por robo agravado.

Con uno de los prófugos hubo una confusión en la comunicación. Mientras el ministerio informó que se trataba de Adrián Maximiliano Bravo Cardozo, la Policía buscaba a Facundo Paulo Bravo Corso, que también está con un proceso abierto por homicidio.

La dura clandestinidad

Para los cinco jóvenes prófugos viene ahora la peor parte: mantenerse en libertad.

A diferencia de otros prófugos que nunca son buscados y caen por algún hecho fortuito, estos jóvenes tendrán a la policía encima.

Esa condición es una verdadera complicación, porque sus cabezas –sobre todo la de Cara Cortada– tendrán un precio.

Serán valiosas para los buches (informantes) y también para los enemigos que tengan. Aguantar en algún rincón de la provincia será un problema, porque a esta hora son una brasa caliente para cualquiera, salvo que hayan logrado huir más allá de los límites.