Un médico mendocino fue asaltado en su casa de Luján, donde estaba junto a su esposa. Lo balearon en el abdomen y luego lo maniataron para robarle celulares y alianzas de oro. No hay detenidos.
Se trata de Miguel Marino, quien es médico genetista a cargo del Registro provincial de Huellas Genéticas. Fue internado en el Hospital Español, donde permanece estable y lúcido.
El hecho ocurrió antes de las 3 de este miércoles en su casa del barrio privado Tierras de Arauco, de Luján, donde Marino, de 42 años, descansaba junto a su esposa, de 34 años.
Dos delincuentes rompieron la tela olímpica del barrio, violaron la seguridad privada del complejo, que se encuentra en zona de fincas, y accedieron a la casa del médico.
Amenazaron a la pareja con armas de fuego y mientras los apuntaban, a uno de los ladrones se le “escapó” un disparo que impactó en el abdomen de Marino.
A pesar de estar herido, los asaltantes lo maniataron con precintos a él y a su esposa. Les robaron dos celulares y las alianzas de oro.
Con ese botín los ladrones escaparon del lugar y poco después las víctimas fueron socorridas por vecinos y personal del barrio.
Miguel Marino es muy reconocido en el ámbito de la Justicia y policial debido a que trabajó en Policía Científica, en la División de Canes de la Policía, en el Cuerpo Médico Forense y actualmente es el responsable del Registro provincial de Huellas Genéticas.
La investigación del violento hecho, que aún no tiene detenidos, quedó a cargo de la Fiscal de Homicidios Claudia Ríos.
