Con la mayoría de las pruebas ya incorporada al legajo de la Fiscalía, la causa que investiga la muerte de una mujer que estaba alojada en un geriátrico de Paraná estaría lista para ir a juicio. Salvo que desde la defensa se soliciten otras medidas de parte que estiren un poco más ese plazo. La última instancia fue la citación a indagatoria que el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull realizó a los dos imputados, la dueña de Casa Hogar y al médico de cabecera que habría estado encargado de la salud de los pacientes. Ambos se abstuvieron de declarar por consejo de sus abogados. No se descarta una solución alternativa o un juicio abreviado.
La muerte de Irma Elisa Hilt se produjo en setiembre de 2015, cuando estaba alojada en el mencionado geriátrico que funcionaba en Diamante 286 de la capital provincial. Su inesperada partida generó, además de dolor, dudas en la familia de la mujer, que decidió poner el hecho en conocimiento de la Justicia para que en Tribunales se aclararan las cosas y establecer si existieron responsabilidades.
Las sospechas están en torno a la asistencia recibida en el lugar donde estaba alojada, principalmente en torno al control médico, que estaba a cargo de un galeno.
La denuncia fue radicada por la hija de Irma, María Teresa Gálvez, y fue recibida por el fiscal. Ramírez Montrull ordenó una autopsia, que fue realizada por médicos de la costa del Uruguay, y luego se entrevistó con funcionarios municipales del área de control correspondiente. Lo aportado por estas personas refería la situación complicada en la que se hallaban muchos ancianos, así como la falta de supervisión por parte de las autoridades.
El resultado de la necropsia fue clave para fundamentar la acusación, ya que el informe de los médicos advirtió que hubo falencias en la atención de la mujer. Es decir, que habría existido una negligencia en la asistencia a la salud de la víctima que fue determinante en el fallecimiento.
Esta prueba podría ser contrastada con un nuevo análisis del caso, pero lo cierto es que la Fiscalía tiene decidido llegar a una sanción para quienes considera responsables de la muerte de Irma.
Con estos elementos fueron citados a declarar el médico y la dueña del lugar, quienes prefirieron el silencio al momento de dar su versión de los hechos. Ahora, se esperarían algunos planteos por parte de la defensa, y cuando las medidas y plazos estén agotados se solicitará una audiencia ante el Juzgado de Garantías para elevar la causa a juicio con las evidencias del legajo en la que existan controversias entre las partes.
Cabe destacar que a partir de esta denuncia y lo surgido en la investigación, desde la Fiscalía se instó a las autoridades a ponerse a trabajar en el control de los geriátricos de Paraná, tras lo cual se produjeron algunas clausuras, y salió a la luz el caso del Hogar San Marcos, ubicado frente a la terminal de ómnibus, en el que se evidenciaron las condiciones inhumanas en las que estaban alojadas decenas de personas, así como los posteriores allanamientos que originaron otra causa judicial, e incluso que los legisladores provinciales trataran una nueva normativa.
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Hay dudas en otro caso
En el Hogar San Marcos, clausurado hace unos meses, murió el 17 de agosto Miguel Gariboldi, un hombre de 69 años. Su familia denunció la situación de abandono en la que se encontraba Miguel, y el fiscal Gervasio Labriola abrió una investigación. Además de averiguar sobre las conocidas condiciones lamentables en las que se encontraba, solicitó una autopsia.
Según supo UNO, el resultado dejó algunas dudas acerca de las causas de la muerte, por lo cual se podrían solicitar otras medidas para esclarecer si hubo responsabilidad de la dueña y el médico de cabecera del geriátrico, que no habría actuado como la salud de Miguel lo ameritaba.



