En una semana se realizaron 30 procedimientos y se secuestraron estupefacientes en mínimas cantidades. Sospechan que los vendedores comercializan las sustancias en dosis bajas para evitar ir presos.

Aumentó el "narcomenudeo" en las calles de San Rafael

Por UNO

Es una verdad de perogrullo decir que el negocio de la droga mueve mucho dinero y está instalado en la sociedad. En ese sentido, San Rafael escapa un poco de los grandes operativos porque no es una plaza tentadora desde lo económico, teniendo en cuenta su cercanía con Chile donde un kilo de marihuana se comercializa a 5.000 dólares, cuando en la provincia sale 5.000 pesos y se obtiene en Paraguay a sólo $300 pesos. En este marco creció el “narcomenudeo”, que consiste en “dealers” (vendedores en la jerga de la droga) con pequeñas cantidades que ofrecen la mercadería en “kioscos” o simplemente por la calle. Es que muchos de ellos la venden para obtener algo de dinero y poder comprar droga para su propio consumo.

Es así que en la última semana se hicieron 30 procedimientos en los que no se halló droga en grandes cantidades, salvo en una casa de calle Pedro Vargas, de San Rafael, donde secuestraron plantines y algunos cigarrillos artesanales.

Lo cierto es que el negocio en el departamento dejó de ser suculento para los traficantes. Un porro en el mercado local se consigue a $20, en Alvear a $15 y en Malargüe a $30 porque trasladarlo hasta ese departamento sugiere un mayor riesgo para los vendedores.

En este mercado ya no hay sorpresas, quienes la ofrecen están por el centro o los barrios conflictivos donde ingresar se vuelve mucho más difícil. Por lo general son hombres de 20 a 40 años y en algunas ocasiones mujeres con hijos que los utilizan como pantalla para ofrecer la mercadería prohibida, algo que tiende a hacerse más habitual. 

Al negocio de la marihuana se suma el de la cocaína y en menor medida el LSD. En lo que va de este año se incautaron unos 20 kilos de droga, el 80% marihuana y el resto “polvo blanco”, como le dicen en la jerga a la cocaína, y unos tres troqueles del alucinógeno conocido como LSD. 

Si bien hubo algunos rumores de la aparición del “paco” en el Sur mendocino, los investigadores consultados desecharon esa sospecha porque hasta ahora no se han encontrado cocinas de droga en el departamento. Quizás alguno confundió al “paco” con un porro mezclado con marihuana y cocaína, al que los consumidores conocen como “nevado”.

Otro aspecto a tener en cuenta y que los vendedores conocen muy bien es el legal, porque comercializar droga tiene penas mucho más duras que la tenencia, por eso no se arriesgan y salen a ofrecerla en pequeñas cantidades. Esta metodología se ha multiplicado por dos razones, la económica y el riesgo a caer presos.

Fuente: Marcelo Schmitt/ unosanrafael.com.ar