El joven de 19 años fue imputado y enviado a la prisión. Está sindicado en el cruento asesinato de Claudio Gustavo De Luca (35), ocurrido en Colonia Segovia en junio pasado.

Atraparon al cuarto y último buscado por matar a un hombre a palazos y 40 puñaladas

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

La cuarta y última persona que la Justicia buscaba por el crimen de Claudio Gustavo de Luca, el hombre de 35 años asesinado a golpes en Colonia Segovia a fines de junio, fue atrapada en las últimas horas y enviada al penal.

Se trata de un joven de 19 años que era buscado con intensidad por las autoridades de Guaymallén, hasta que obtuvieron el dato que se encontraba escondido en Lavalle. Es así que se dirigieron hasta la finca Don Joaquín, ubicada en calle Montenegro, y se lograron atraparlo.

El hombre fue puesto a disposición del fiscal que instruye la causa, Gonzalo Marzal, quien lo imputó por homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas –prevé prisión perpetua si es encontrado culpable- y lo envió al penal.

El expediente tiene acusados a tres jóvenes más, de entre 18 y 22 años. Todo están tras las rejas menos uno de ellos, que está en libertad por que las pruebas de su participación no están firmes aunque sigue vinculado al proceso investigativo.

Fuentes judiciales explicaron que el joven de 19 años era la última persona que buscaban y no resta reunir muchas evidencias para solicitar la prisión preventiva al menos de tres de los implicados.

Distintas broncas

Según reconstruyó la pesquisa, el 20 de junio pasado se desató una riña en el interior del asentamiento San Agustín, más precisamente en la esquina de Cambiagi y Milagros. Minutos antes, cuatro personas invitaron a Claudio De Luca a juntarse en el lugar.

Los jóvenes hicieron una fogata y comenzaron a drogarse con Poxiran. En un momento, uno de ellos golpeó a De Luca en la cabeza con un palo de algarrobo y lo dejó inconsciente, herida que terminó generándole la muerte. Pese a esto, los agresores lo apuñalaron entre 35 y 40 veces, para luego escapar del lugar.

Según sostiene los sabuesos judiciales, todos los partícipes del hecho tenían distintas diferencias con la víctima fatal: “Uno aseguraba que le había robado un arma de fuego, otro que le debía plata y otro tenía viejos rencores”, precisaron.