Por Alejandro [email protected]
El homicida vial transitó con su camioneta por el Acceso Este en contramano, hasta que impactó de frente a un matrimonio. Le dieron prisión domiciliaria, pero escapó. Hace diez días cayó en Chubut.
Atraparon a conductor que mató a una mujer y se fugó en 2009
Silvia Geromini jamás hubiera imaginado que iba a encontrar la muerte de un modo tan absurdo. Tampoco su marido, Pablo Guzmán, habría podido calcular que se salvaría de milagro. Pero fue así.
En la madrugada del 31 de agosto de 2009, el matrimonio –a bordo de su Renault 11– trepó al Acceso Este y emprendió el retorno a casa en dirección al este.
Pero a poco de andar se encontró con lo impensado o inesperado: una camioneta circulaba en contramano por ese mismo carril.
El impacto frontal provocó la muerte de la mujer y el conductor de la camioneta, Juan Pablo Higueras, quien estaba alcoholizado, fue tras las rejas. Luego quedaría en prisión domiciliaria, acusado de homicidio por dolo eventual, con una pena de ocho a 25 años de prisión en caso de condena.
Al poco tiempo, Higueras desapareció de su reclusión hogareña y también de Mendoza. El fiscal de Guaymallén Jorge Calle libró la orden de captura inmediata.Durante tres años buscaron a Higueras sin resultados, hasta que hace diez días fue atrapado en la Patagonia.
Cayó en Chubut, provincia en la que se había instalado en clandestinidad para empezar una nueva vida.
El viernes fue traído a la provincia y enviado derecho a la cárcel. Higueras quedará preso hasta que se haga el juicio oral y público, y se le dicte la sentencia.
La noche de la tragedia
Eran alrededor de las 3 cuando el matrimonio Guzmán-Geromini se encontró a la altura de la Universidad Juan Agustín Maza con la camioneta de Juan Pablo Higueras.
Era una Toyota Hilux de las viejas (no una 4x4) y Pablo Guzmán, quien iba al volante del Renault 11, se la encontró de golpe y se encandiló con las luces, por lo que en vano intentó esquivarla.
El impacto fue tremendo y retumbó con fuerza en las barriada de la zona aquella madrugada. El vehículo quedó irreconocible y la mujer, sin vida dentro de él.
Guzmán inexplicablemente acusó lesiones y golpes sin riesgo de vida, que en pocas horas le permitieron recibir el alta médica.
A Higueras, el conductor de la camioneta, se lo llevaron para el hospital y cuando se repuso, horas después, fue directo al calabozo.
El hombre, un verdulero oriundo de Salta que vivía aquí, iba alcoholizado según el test.
Probablemente ésa sea la única explicación para entender por qué Higueras subió al Acceso Este en contramano y transitó por allí, al parecer sin notarlo o sin importarle demasiado, hasta que impactó de frente con el matrimonio.
Este detalle es clave y jugará en la suerte del conductor. El fiscal Jorge Calle lo acusó de homicidio simple por dolo eventual (ocho a 25 años de cárcel), cuando las muertes viales se califican casi siempre como homicidio culposo (hasta seis años de prisión).
Para el fiscal, Higueras, a pesar de su posible borrachera, fue consciente de que iba en contramano y no le importaron la consecuencias que podía provocar y que finalmente ocasionó. Si fue así, la figura jurídica encaja perfectamente.
Pero si el conductor de la Toyota nunca fue consciente de que se había equivocado de carril, la acusación podría caerse en un juicio por una culposa. Como sea, a Higueras no lo mandaron a la cárcel. Le dieron prisión domiciliaria. Como la violó y se fugó, ahora que fue atrapado deberá esperar el veredicto tras las rejas.




