ver más

Fue de Electro Biancuzzo, en la Cuarta Sección, donde rompieron el candado del portón, entraron con un vehículo y arrasaron con todo. También robaron $1.000

Aprovecharon el fin de semana y se llevaron $800.000 en insumos

Catherina Gibilarocgibilaro@diariouno.net.ar

Como verdaderos profesionales, planificaron todo al dedillo. Luego esperaron el momento oportuno –y qué mejor que un fin de semana, cuando por el lugar no pasa ni una mosca en vuelo rasante para vigilar– y fueron hasta el negocio Electro Biancuzzo SRL, en la Cuarta Sección de Ciudad, distribuidora de materiales eléctricos. Los delincuentes, muy bien adiestrados, entraron rompiendo el candado de un portón y se llevaron de la caja registradora la suma de $1.000, y $800.000 en insumos de electricidad.

El robo fue descubierto ayer, alrededor de las 8.30, cuando al lugar llegó un empleado, de nombre Iván, quien en el acto se percató de que algo grave había ocurrido apenas puso un pie adentro.

En el acto llamó a uno de los propietarios, Horacio Biancuzzo (37), quien ya estaba rumbo al negocio, y le comunicó la mala noticia, que lo dejó petrificado.

Cuando llegó al lugar, en Urquiza y Montecaseros, y entró. También el observó que lo peor había ocurrido. A medida que avanzaba iba detectando el faltante, y todo era material costoso de alta calidad.

Según explicó a UNO, “nosotros cerramos al mediodía y ellos –por los delincuentes– tuvieron todo el tiempo disponible para llevarse lo que más les importaba y de mayor costo. Entre las cosas que eligieron, previo romper un candado grande del portón, eliminar la alarma y entrar una camioneta o un camión, fueron cables, disyuntores, cosas muy puntuales. Concretamente, arrasaron con todo, y son elementos de mucho valor”.Acerca de cuántas personas pueden haber intervenido en el robo, dedujo que “seguramente más de dos, porque para llevarse cables subterráneos que están en una bobina que pesan mucho nosotros usamos los elementos adecuados, y ellos lo hicieron a fuerza de pulmón, como se dice. Reitero, para mí fueron varios los que vinieron a robar”.

Pero lo que más lamentó Biancuzzo –aparte del desastre económico que produjeron– es que le sustrajeron las computadoras: “Lamentablemente me dejaron sin una base de datos”.

También contó que hace apenas cuatro meses que habían abierto en esa esquina y “no fue un buen estreno, por cierto”.

La indignación de Biancuzzo se manifestó a pleno cuando dijo sin titubeos, al referirse a la situación de inseguridad imperante en la provincia, que “esta es una zona liberada desde hace tiempo. Es tierra de nadie”.

Después, con un poco de esperanza, comento que confía en que de todas las pericias que hizo la Científica, entre ellas levantamiento de huellas, “una pueda pertenecer a los delincuentes”. Reflexionando en voz alta dijo: “Yo me pregunto cómo actuaría si entraran delincuentes cuando traigo aquí a mi hijo. Sinceramente, creo que si tengo un arma disparo si la vida de él estuviera en peligro. Las circunstancias te obligan a esto”, concluyó apesadumbrado.

MÁS LEÍDAS