En la mañana de este miércoles, los vecinos de barrio de Sur descubrieron la aparición de un graffiti sobre una de las paredes, exactamente la que da al noroeste, del Arzobispado de la ciudad, ubicado en el casco histórico de la ciudad en San Jerónimo y General López.
La leyenda reza la frase "Messi no se toca", en alusión al pedido que se hizo sentir por parte de los hinchas argentinos luego de conocerse la decisión del futbolista de dejar el seleccionado nacional tras una nueva derrota, en este caso de la Copa América Centenario frente a Chile.
La policía está en busca de los autores de los daños ocasionados en el edificio emblemático de la ciudad a través de las imágenes de las cámaras de videovigilancia que están en la zona.



