El extraño incidente se produjo el sábado al medio día en la propiedad de Manuel Calvente (86) y su esposa María Ruiz Sánchez (79) en Centenario al 1050 del distrito de Colonia Alvear Oeste.
Los ancianos viven solos y en el fondo de la casa tiene un pequeño secadero que aun lo trabajan cada temporada de cosecha.
Uno de los delincuentes tomó por sorpresa a don Manuel que estaba en el patio de la vivienda y de atrás ingresó el segundo malviviente.
Rápida de reflejos la mujer trabó una puerta de rejas y se encerró en el interior de la casa.
Mientras María pedía auxilio a la policía, desde afuera los ladrones le gritaban que matarían al marido si no entregaba el dinero.
La situación creció en intensidad y la anciana aparentó sucumbir a las amenazas, se acercó hasta la reja y pidió clemencia para el esposo porque les entregaría el efectivo. Sin embargo cuando tuvo a tiro a uno de los delincuentes, sacó de atrás un envase de insecticida y se lo roció en el rostro.
Atontado y casi ciego el ladrón retrocedió y al percibir que María había hecho la denuncia, ambos desistieron de continuar con el atracó y se dieron a la fuga.
Exactamente un año atrás, la pareja había sufrido un robo similar. En esa oportunidad los amedrentaron con armas blancas y les sustrajeron $4.000 que tenían de una venta de fruta.