El caso, que salió a la luz ayer, da cuenta del calvario que sufrió Miriam Naranjo (46), quien falleció a fines de setiembre. Su esposo fue acusado de homicidio y le negaron la prisión domiciliaria.

Agonizó 3 meses y murió por las continuas palizas de su marido

Rosana Villegas

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“Esa noche de la paliza no escuchamos nada, porque nuestras habitaciones están al fondo de la casa, pero al otro día mi mamá no paraba de vomitar y estaba como ida. Cuando le preguntábamos qué había pasado nos  contestaba incoherencias. Cuando la internamos nos dijeron que tenía hundimiento de cráneo y hematoma cerebral por los golpes que había recibido”, contó ayer una de las hijas de Miriam Beatriz Naranjo (46), la mujer que  murió a fines de setiembre tras agonizar tres meses a raíz de las sucesivas palizas que recibió de parte de su marido. El hombre, dueño de un local de repuestos en la calle Salta de Ciudad, fue detenido días después de la  internación. Tras el deceso, se lo acusó de homicidio y se le negó la prisión domiciliaria.

La historia del calvario que sufrió Miriam Naranjo hasta poco antes de fallecer –el 20 de setiembre– se conoció en las últimas horas, pero data de años atrás. Siguiendo las denuncias que quedaron registradas en la Oficina  Fiscal Nº1 de Ciudad, una de esas terribles palizas ocurrió el 20 de marzo del 2012. “Ese día estaba furioso. Tanto, que le empezó a pegar en la casa que está arriba del negocio y le siguió pegando en la vereda”, recordó una  de las hijas del matrimonio, quien accedió a hablar con Diario UNO pero pidió no ser identificada.

En ese momento, temiendo que su marido pudiera tomar represalias mayores, la mujer dudó en pedir auxilio en la Justicia, pero tras la insistencia de sus mismos hijos denunció lo sucedido y Muñoz fue acusado de  “lesiones leves”, una figura cuya pena es excarcelable, por lo que el agresor continuó en libertad.

Según admitió su hija, las agresiones continuaron ocurriendo puertas adentro y –pese al hermetismo– el caso llegó más tarde a un juzgado de Familia. “A mi papá le dieron una exclusión de hogar, pero cuando le llegó la  notificación, la agarró a mi mamá y le ordenó que fuera inmediatamente a sacar la denuncia contra él y ella lo hizo”, aseguró la chica de 24 años, quien es uno de los testigos de la causa.

El suplicio continuó hasta la noche del 12 de julio pasado. En esa oportunidad, el hombre dueño del negocio “El Rey de la bomba de agua”, en Salta casi Rondeau, quien vivía con su familia en la casa que tiene en el primer  piso del negocio, esperó a que sus hijos se fueran a dormir para liberar su furia contra su esposa. Al parecer, los hematomas que ella presentaba al otro día en el rostro y distintas partes del cuerpo, y su estado casi de  inconsciencia, hicieron que sus hijos decidieran llevarla al Hospital Central.

“La médica que la recibió entendió que había sido golpeada y pidió una tomografía. Ahí se constató que tenía un hematoma subdural grave que le presionaba el cerebro. Por eso, se decidió operarla para descomprimir la  presión y luego pasó a terapia intensiva. Desde que ingresó al hospital, ella estuvo inconsciente y hasta ese momento era la única que podía contar lo que le había pasado. Por eso fue fundamental que los hijos perdieran el  terror que le tenían al padre y dieran su testimonio”, contó una fuente de la investigación de la causa, que lidera ahora la fiscal Laura Rousselle.

Al conocer los detalles de las continuas palizas y los antecedentes del agresor, el 20 de julio, la fiscal pidió su detención inmediata temiendo que el hombre pudiera fugarse sabiendo que el estado de su esposa era crítico y  podía agravarse de un momento a otro, lo que complicaría su situación.

Eso ocurrió el pasado 20, cuando Miriam Naranjo murió luego de agonizar tres meses como consecuencia de las lesiones que había recibido en julio.

Con el deceso se complicó aún más la situación de su marido, que ahora quedó acusado de “homicidio preterintencional agravado por el vínculo”, que tiene una pena que va de los diez a los 25 años de prisión.

Continuará en la cárcel

Apenas ocurrió la muerte de Miriam Naranjo, los médicos forenses que revisaron su cuerpo le brindaron un adelanto a la fiscalía de Ciudad en donde quedaba acreditado que su deceso devino por la evolución de las  lesiones que sufrió con la paliza. Sin embargo, desde la fiscalía se decidió secuestrar la historia clínica de la víctima y enviarla al Forense para que se realice un completo informe que se adosará a la necropsia, que podría  conocerse en estos días.

Mientras esto ocurría, la defensa del marido de la víctima, representada por Marcelo López, solicitó la prisión domiciliaria de su defendido, algo que fue denegado por la fiscal Rousselle. Según trascendió, desde la fiscalía  podrían dictarle en estos días la prisión preventiva para que continúe preso hasta que la causa llegue a juicio. “No queremos saber nada con que él regrese a casa. Si le diesen la prisión domiciliaria, que la cumpla en otro  lado, no acá”, concluyó la hija, en la puerta del negocio que ella y sus hermanos continúan atendiendo.

Fuente: Diario UNo Mza

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Miriam sufrió violencia de género durante años y lo denunció en el 2012.
Miriam sufrió violencia de género durante años y lo denunció en el 2012.