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Dos versiones de una supuesta agresión policial: un padre acusó a uniformados de golpear a su hijo de 14 años cuando iba en bicicleta con auriculares. Desde la comisaría negaron la agresión y aseguraron que sólo le advirtieron para evitar un accidente.

“Abuso de poder de gente enajenada: la fuerza física de dos grandulones del personal policial es inapropiada"

Por Enrique Pfaabpfaab.enrique@diariouno.net.ar

El padre de un chico de 14 años denunció violencia policial contra su hijo después de que dos uniformados lo interceptaran en la calle en plena siesta, lo tiraran de la bicicleta y le dieran varios golpes. La versión oficial fue significativamente opuesta. En ella se indicó que el menor insultó a los policías cuando le pidieron que se quite los auriculares para poder ir atento al tránsito, que no hubo golpes y que el hombre, ex funcionario judicial, intentó improvisar un careo en plena comisaría y que no le dijo nada a su hijo cuando este insultó. La causa quedó radicada en la Oficina Fiscal en turno de San Martín.

Antonio Gamero vive en la calle Mariano Moreno y dice que el episodio ocurrió cerca de la calle Paso de los Patos, en el barrio Córdoba, aunque las actuaciones policiales lo ubican en la calle Sarmiento. “Mi hijo circulaba en una bicicleta, con auriculares puestos escuchando su celular. Una movilidad lo intercepta y le exige que se saque los auriculares. Mi hijo no les hizo caso. Entonces se bajan del patrullero dos uniformados grandotes. Lo bajan a mi hijo a patadas de la bicicleta, lo lastiman en un brazo, en una mano y en el cuello, y se lo traen a la comisaría”, contó Gamero. “Yo estaba durmiendo la siesta y me despierta un llamado de mi hijo, llorando, y me avisa”, agregó. Luego Gamero, que fue funcionario de un juzgado correccional local, contó que se entrevistó con el comisario, “que resultó ser el primer defensor de los uniformados, tratando de cubrirlos en todo momento y no los quiso identificar, ni a ellos ni al móvil en el que andaban”. Luego el padre indicó que “esto es abuso de poder de gente que está enajenada. Más allá de una contestación que puede haber dado mi hijo, que puede haber sido desubicada y que no justifico de ninguna manera, la fuerza física de dos grandulones del personal policial es inapropiada". El hombre contó que “mi hijo va a la escuela, no se droga y no roba”, y se sinceró cuando contó que el único inconveniente que tuvo con la policía fue “cuando una vez me sacó el auto, dio una vuelta a la manzana y lo sorprendió la policía. Por eso pagué una multa de $3.500”. El comisario José Barroso, jefe de la Comisaría 12, indicó que el menor estuvo a punto de ser atropellado por el móvil policial porque no se percató de su cercanía ya que iba con auriculares puestos. “Los policías le pidieron que se sacara los auriculares y le advirtieron del peligro, pero el menor los insultó y decidieron traerlo a la unidad para dar cuenta a sus padres”, dijo. Además, agregó que el padre del menor, “que fue secretario de un juzgado correccional y conoce las leyes y los procedimientos, intentó hacer un careo en mi despacho entre los policías y el menor, cosa que no corresponde y que sólo puede ordenar la Justicia”. Agregó el funcionario que “el menor me insultó delante del padre, y si bien a mí no me afecta, el hombre no hizo nada para controlar a su hijo”. Finalmente, comentó: “Me parece correcto que denuncie si es que cree que hay algo para denunciar”.

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