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A una policía le robaron el arma en su comisaría y se la devolvieron tres días después en su casa

Por Enrique Pfaab

SAN MARTÍN – A una auxiliar de la Policía de Mendoza le robaron el arma adentro de una comisaría y se la dejaron en su casa tres días después, dentro de una bolsa de nylon y con cuatro balas más en el cargador.

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El curioso caso se produjo en la Comisaría 12, de San Martín, el pasado viernes 22 y por este hecho se abrieron una investigación judicial y otra administrativa.

¿Fue un hurto y el autor se arrepintió? ¿El arma fue usada en esos tres días? ¿Se trató de una broma pesada? Todas estas preguntas por ahora no tienen respuesta.

El curioso caso tuvo su inicio el viernes último dentro mismo de la Comisaría 12. En el escritorio que oficia de mesa de entrada de la unidad policial se encontraba una auxiliar cumpliendo su guardia, orientando a los civiles que llegaban y llevando al día el libro de novedades.

Al comenzar su tarea la mujer había colocado su arma reglamentaria en uno de los cajones del escritorio, como es normal en aquellos policías que deben atender al público.

Cuando se estaba por retirar la auxiliar buscó su pistola 9 milímetros y ya no estaba. Lo primero que se pensó fue que algún civil la había hurtado. Era muy difícil saber quién, ya que por allí desfilan decenas de personas, algunas de las cuales llegan demoradas o detenidas por los efectivos de calle. Además allí también concurren quienes quieren realizar algún trámite o denuncia en la Unidad Fiscal que funciona en el ala Este del mismo edificio.

Inmediatamente se inició una causa judicial y también un acta administrativa.

Pero el lunes el arma apareció. La auxiliar la encontró en la puerta de su casa, metida dentro de una bolsa de nylon y el cargador, que cuando desapareció tenía seis balas, ahora tenía diez.

Ayer no sólo fue confirmado este curioso hecho, sino que además se informó que las actuaciones judicial y administrativa siguen abiertas y que se intenta individualizar al autor del hecho.

“Dentro de las comisarías también desaparecen cosas, como en cualquier lugar de trabajo”, dijo ayer una de las fuentes consultadas y agregó: “es tiempo que los policías se dejen de embromar con sus compañeros y se dediquen a su trabajo”.