El próximo domingo se cumplirán cinco meses desde que fue asesinado de un disparo. La causa por la muerte del joven de 26 años se ha convertido en una de las más difíciles de resolver en el 2015 y hasta ahora hay más dudas que certezas.
Esto quedó evidenciado dos semanas después del homicidio, cuando el fiscal de Capital Gustavo Pirrello decidió remitir el expediente a la Fiscalía Especial de Delitos Complejos tras agotar todas las instancias. Pero hasta ahora, ni este organismo judicial de investigación por excelencia ha logrado obtener respuestas concretas.
Una pista fue profundizada en los últimos meses por la fiscal Claudia Ríos, aunque hasta el momento no llegó a buen puerto. Si bien las cámaras del Ministerio de Seguridad aledañas al lugar del hecho -la más cercana estaba a cuatro cuadras- no arrojaron novedades relevantes, hubo una grabación que llegó a las manos de las autoridades.
Se trata de un video captado por una cámara ubicada en un negocio a pocos metros de la casa de Aybar, un "lugar obligado por donde debían pasar los atacantes", según refirieron fuentes ligadas al caso.
En las imágenes se puede observar un vehículo -no se precisan más detalles para no entorpecer la investigación- que pasa por el lugar minutos después que Aybar es baleado. Si bien no se pudo vislumbrar la patente del rodado, los pesquisas lograron detallar el modelo y esto se convirtió en el hilo de Ariadna a seguir.
Con este dato, los investigadores comenzaron a indagar sobre hechos delictivos en los últimos días que se hayan cometido en un radio aproximado, bajo el supuesto que el vehículo filmado fue utilizado por los asesinos.
La pista avanzó aún más cuando se determinó que 15 minutos antes del homicidio de Aybar una persona fue asaltada con un rodado similar. La causa por este hecho fue tomada por la fiscal Ríos e incluso entrevistó a las víctimas para determinar las características. Sin embargo, no se lograron las precisiones suficientes para identificar o establecer un nexo concreto con la muerte de Aybar.
Es así que el dato quedó agotado, tal como sucedió con la búsqueda de crímenes que se hubiera cometido con una pistola calibre 25, arma que se utilizó para balear al joven y que no es de común uso en el hampa.
De esta forma, a casi 5 meses del asesinato, la causa está lejos de esclarecerse pese a los infructuosos intentos de la Justicia y la muerte de Aybar sigue ceñida por un signo de interrogación.
Un disparo
En la madrugada del domingo 14 de septiembre, Agustín Aybar se encontraba en la casa donde vivía con su madre -en calle Chile a pocos metros del Parque Central- cuando decidió salir a la calle para fumar un cigarrillo.
Minutos después, ingresó a la casa con una herida de bala en el estómago y alcanzó a decirle a su madre que le habían disparado. El joven murió en el Hospital Central mientras estaba internado.
