A cuatro años de la muerte de Lucas Carrazco (22), el hincha de Independiente Rivadavia que perdió la vida a la salida de un partido, el caso sigue estancado y por ahora con futuro incierto. La causa tiene a un policía imputado y su defensor presentó un recurso de casación que dilata la realización del segundo juicio, luego de la anulación del primer debate.La última contienda que había mostrado el expediente fue por la sustitución de la parte querellante. Es que tras el fallecimiento de Viviana Espina, la madre de Lucas, la investigación se quedó sin querella ya que ella era la única que ocupaba ese rol, con los abogados Lucas Lecour y Sergio Salinas, de la ONG Xumek.Con la muerte de Espina -se suicidó el pasado 15 de julio- su familia se presentó en la Segunda Cámara del Crimen y solicitó continuar con las acciones previstas al querellante como herederos forzosos, tras haber iniciado los trámites sucesorios ante el Segundo Juzgado de Gestión Asociada. La defensa del policía acusado pidió que no se hiciera lugar a esa solicitud, para de esa manera apartar al padre de Lucas y a sus hijos.Todo esto hizo que el segundo juicio quedara postergado, cuando ya tenía fecha para el 15 de agosto del año pasado.Luego del planteo de las partes, la cámara aceptó el cambio de querella para que quedara a cargo de Daniel Carrazco, papá del joven muerto. El fiscal Darío Tagua también había dado su aprobación.Sin embargo, el abogado del sospechoso hizo uso del recurso de casación y ahora la resolución está en manos de la Corte de Mendoza. Más de cinco meses lleva frenado el expediente en esta instancia. Suspensiones e impunidadEl 14 de marzo del 2014 Lucas había ido a la cancha de Independiente Rivadavia para presenciar el partido con Instituto de Córdoba, que finalmente no se jugó por un corte de luz. A la salida del frustrado encuentro algunos hinchas se enfrentaron con la policía y allí el muchacho resultó herido. Dos días después murió por una hemorragia cerebral.Guiándose con la declaración de testigos del hecho que aseguraban que la víctima había sido atacada por policías, el fiscal Daniel Carniello comenzó a investigar el proceder de los efectivos. Luego se probó que Carrazco había sido herido con una cápsula que salió despedida cuando los uniformados dispararon los gases lacrimógenos para dispersar los conflictos. La acusación recayó sobre el policía de Infantería Diego Guzmán, quien fue imputado por homicidio culposo en concurso real con incumplimiento de los deberes de funcionario público.El caso llegó a juicio y el 28 de julio del 2016 comenzó el debate en la Segunda Cámara del Crimen. El 15 de septiembre de ese año debían llevarse a cabo los alegatos. Sin embargo, fueron postergados por un problema de salud de uno de los jueces. Una semana después otro de los jueces presentó un certificado médico que le impedía estar, por lo que una vez más no se pudo desarrollar el pedido de la pena de las partes.Con esa última suspensión se cumplieron los 15 días hábiles que establece el Código Procesal Penal entre una audiencia y la otra, por lo que automáticamente el juicio fue anulado.Un nuevo debate debe hacerse, que será en la misma cámara pero con otros jueces, aunque por ahora no hay fecha. A cuatro años de la muerte de Lucas y a casi un año y medio de la suspensión del juicio, el desenlace de la causa es incierto.
Se cumplió un nuevo aniversario del hecho en el que el hincha de Independiente Rivadavia fue baleado por un policía. Hubo un debate anulado y el segundo está pendiente




