País Martes, 27 de marzo de 2018

Una jornada histórica en el cementerio de Darwin

Se colocaron las placas de los 90 soldados que lograron ser identificados. Viajaron más de 200 familiares.

Familiares de caídos en la Guerra de Malvinas visitaron ayer el cementerio de Darwin, donde se colocaron las placas con los nombres de los 90 soldados que lograron identificarse en el marco de la tarea humanitaria conjunta entre Argentina, el Reino Unido y la Cruz Roja Internacional.

En un viaje histórico y en medio de una profunda emoción, el grupo de 214 familiares y autoridades del Gobierno arribaron a las 6.30 al archipiélago y se dirigió al cementerio para finalizar el proceso de identificación de los soldados sepultados allí y que hasta el momento no tenían nombre.

Allí, tuvo lugar una ceremonia religiosa y militar para homenajear a los caídos y se reemplazaron las placas que decían "Soldado solo conocido por Dios" por las que contenían los nombres de los 90 que pudieron ser identificados de las 121 tumbas (y 122 cuerpos) que fueron exhumadas.

Del viaje participaron, entre otros, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, la presidenta de la Comisión de Familiares de Caídos, María Fernando Araujo, y el militar inglés Geoffrey Cardoso, quien fue el encargado de construir el cementerio -donde hay 230 tumbas en total- y sepultar a los soldados argentinos tras el conflicto bélico de 1982.

Para el viaje se emplearon tres aviones, dos MD 83 charteados a la empresa Andes y un Gulfstream de SAS, los que regresaron a la base militar del aeropuerto de Ezeize en horas de la tarde.

"Era algo que la sociedad se merecía", resaltó Avruj en conferencia de prensa tras la visita a Malvinas.

El secretario lamentó "la sordera del Estado" durante más de treinta años y señaló: "Hoy en el cementerio, que debe ser un lugar para recordar a los que ya no están, había vida. Era un lugar para celebrar la vida".

Avruj recordó que esta iniciativa de reconocimiento de los cuerpos enterrados en Darwin sin identificar "comenzó en el gobierno anterior" y destacó que esta tarea "era algo que la sociedad se merecía".

Tras el homenaje, el canciller Jorge Faurie destacó que el diálogo con el gobierno nacional entabló con el Reino Unido comenzó a "rendir frutos", aunque aclaró que la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas "no cambió".

"El reclamo de soberanía por Malvinas no cambió, pero el diálogo con Reino Unido rinde frutos", subrayó el ministro de Relaciones Exteriores, que este domingo por la noche despidió a los familiares con una reunión en un hotel porteño.

En tanto, el gobierno británico de las Islas resaltó el trabajo conjunto con la Argentina en la organización del viaje y consideró que fue "un ejemplo de buena voluntad entre ambas partes".

"Hoy, los familiares encontraron las tumbas de sus seres queridos completas con una lápida y sus nombres. En el cementerio, hubo una ceremonia religiosa y militar para conmemorar la ocasión" , dijo el representante británico.

"Lo que vivimos fue un día de ejemplo y de unión"

La presidenta de la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas, María Fernanda Araujo, otra de las viajeras, quien con sinceridad reconoció anoche cuando llegó a Ezeiza que "la Comisión tenía miedos y dudas".

Y agregó: "No existe la balanza del sufrimiento, pero como hermana sólo puedo decir: ¿quién puede poner en una balanza el dolor de una madre que perdió a un hijo?".

También reconoció que "lo que vivimos, sin haber estado conformes al principio, fue un día de ejemplo y de unión".

Llamando a la unidad, Araujo remarco: "Así como nuestros hermanos fueron uno en la batalla, hoy nos toca a nosotros ser uno".

Acto seguido agradeció a todos los que estuvieron involucrados, pero volvió a pedir: "Tenemos que unirnos para que se retomen los viajes (a las Islas). Pisar esa tierra es algo único y queremos poder volver. Eternamente gracias a todos". Y cerró con un 'Viva la Patria'", grito que replicaron el resto de los presentes.

Luego a banda del Regimiento de Patricios cerró la ceremonia.