País Lunes, 10 de abril de 2017

Un mendocino y sus vivencias en medio del desastre de Comodoro

Lautaro Sosa Abagianos vive allí desde hace 13 años con su esposa, Yanina, y sus dos hijos, Martina (15) y Santiago (8).

El sol ya salió, pero todo sigue igual o casi igual en Comodoro Rivadavia. Es que tras el temporal de hace 10 días, comenzó la recuperación de las calles, aunque con dos preocupaciones básicas aún sin resolver: los inconvenientes en la provisión de agua potable -debido a las roturas registradas en cañerías de sus principales acueductos- y la zanja en la Ruta Nacional 3, que mantiene incomunicada a la provincia hacia el norte.

El mendocino Lautaro Sosa Abagianos (40) reside en esa cruda zona de la Patagonia, junto con su familia -su esposa, Yanina (41), y sus dos hijos, Martina (15) y Santiago (8)- desde hace 13 años. Tuvo que dejar de ir a trabajar a una empresa petrolera porque los caminos están intransitables y salió a asistir a decenas de comodorenses que perdieron todo. Dos compañeros de trabajo se quedaron sin casa porque el alud de barro literalmente se las llevó.

Sus dos hijos continúan sin clases porque las escuelas se han transformado en centros de rescate de los 3.000 evacuados. Se estima que recién después de Semana Santa retomarán las actividades, con suerte.

La gota de esperanza es que ha dejado de llover, sin embargo, el sol ha traído otros inconvenientes: los olores nauseabundos de las cloacas colapsadas. Igual es una bendición para aquellos que intentan desagotar sus viviendas repletas de lodo, algunas con 1,5 metros.

Pese a todo, Lautaro no baja los brazos y, al igual que muchos otros, está haciendo lo que está a su alcance para ayudar. La solidaridad es algo que su mujer, Yanina, rescata en medio de este desastre natural. Ella nació en Comodoro, pero jamás vivió algo semejante. Ni sus padres. Por eso, se preocupa al pensar en la recuperación.

Ambos saben que habrá que reconstruir la ciudad y que esta tarea demandará tiempo porque habrá que empezar de cero, como muchos comodorenses que se quedarán con lo puesto.

Sin agua potable

Pese a los intensos trabajos, la Sociedad Cooperativa Popular Limitada no logró aún normalizar la inyección de agua a los hogares, muchos de los cuales no cuentan con este recurso desde hace más de 7 días. La situación es complicada: cientos de vecinos hacen cola para conseguir agua en los cargaderos habilitados en diferentes puntos de la ciudad.

Se esperaba que el abastecimiento se normalizara dentro de las próximas 24 o 36 horas.

En las últimas horas, en la ruta 3, a la altura de la localidad de Garayalde, la presión del agua produjo una grieta de casi 10 metros y se "tragó" un camión que pasaba por ese lugar.

El intendente de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares, se refirió al episodio y señaló: "Es un corte importante en la ruta y vamos a tener que buscarle la solución".

Personal de los gobiernos nacional, provincial, municipal y de Defensa Civil trabajaban ayer en la zona para tratar de recuperar la vía de acceso a la ciudad. "Están viendo de llevar un puente del Ejército o hacer un by pass por los campos, pero lo veo complicado por la gran cantidad de agua que hay", indicó Linares.

Los vecinos aprovecharon la jornada soleada para continuar con las tareas de reconstrucción de sus hogares. "No llueve y tenemos un día hermoso, pero para el martes ya están pronosticadas lluvias. Acá no se puede vivir más y por precaución somos muchos los que desarmamos las casas", contó Héctor, vecino de la ciudad.

Necesitan médicos

El Ministerio de Salud de Chubut convocó a médicos y enfermeros como voluntarios. El contacto es Marcelo Ballari en el correo marceloballari94@gmail.com. Pagan el traslado.

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