La lluvia que cayó esta tarde en varios sitios del Gran Mendoza humedeció el escenario del FranRomero Day. El agua también complicó los equipos de sonido y los organizadores de la fiesta
grabadas. También se vieron complicadas las luminarias de la escenografía, y hasta último momento ungrupo de operarios puso manos a la obra para secar todo. Los asistentes a la fiesta desempolvaron pilotos y paraguas para prevenirse ante un posibletemporal. Altertango fue el primer grupo en actuar en la previa de la fiesta y luego se espera laactuación de más grupos artisticos antes de que arranque el show que marca los 75 años de lafiesta: Los rostros de la vendimia, dirigida por Walter Neira.
La vendimia de diamante tiene un impresionante marco de público.
La lluvia no empañó el espíritu vendimial, y los cerros se colmaron de público.
Paraguas y gazebos para aplacar las gotas del cielo.
Arco iris después de la lluvia, una postal que muchos fotografiaron.
Paraguas y gazebos para aplacar las gotas del cielo.
Paraguas y gazebos para aplacar las gotas del cielo.
Los cerros a pleno pese a la lluvia.
Un clásico de la vendimia: los choriceros que deleitan al público en las afueras del anfiteatro.
Mientras esperan que arranque el show, dos amigas juegan al dominó.
Dos fieles a los cerros esperan que pase la llovizna.
Así se veía el escenario del Frank Romero Day en la tarde lluviosa.
El arco iris atravesó el cielo y fue un regalo para los que aguantaron la lluvia.
En los cerros la previa se empezó a vivir desde temprano.
Los iluminadores debieron chequear cada cable, lámpara, led, foquito.
Los cerros permiten una panorámica única del escenario, pero siempre es bueno un largavista para observar los detalles del show.
Los cerros son para muchas familias de Mendoza una costumbre, casi un rito anual.
El costado del camino del Cerro de la Gloria es uno de los sitios preferidos para apostarse a ver el Acto Central.
Muchos hacen de la velada vendimial en los cerros casi una mudanza: además de la vianda, suben al auto algunas comodidades, como sillas y mantas.
Tras la lluvia, los técnicos debiero secar el escenario con aspiradoras.
La ida a anfiteato rara vez es una experiencia individual: amigos se reúnen en grandes grupos para disfrutar juntos de la Fiesta.
El show vendimial convoca a gente de todas las edades.
Pasadas las 20, comenzó a colmarse el anfiteatro.
Tras la tormenta, el cielo se abrió sobre el anfiteatro y los artistas pudieron respirar.
Canal 7 de Mendoza repartió viseras entre el público.
Diario UNO obsequió pañuelos celestes y blancos entre los espectadores para acompañar un momento del espectáculo.
Pese a que las entradas son numeradas, muchos se esmeran para entrar primeros a las gradas del Romero Day.
En la playa de estacionamiento son cientos los micros que traen a los turistas de diversos puntos de Mendoza y del país.
Precavidos: paraguas y dos heladeras con viandas para una noche fresca y con expectativas.
Al caer la noche, los técnicos fueron probando las luces y el escenario se fue iluminando poco a poco: la magia vendimial cobraba vida lentamente.