A 20 años del brutal asesinato del fotógrafo , su compañero de trabajo Guillermo Cantón decidió grabar la canción "Una bala de luz", una composición propia en homenaje a su amigo y colega de la revista Noticias. "Hoy, sus amigos, compañeros y colegas seguimos empecinados en mantener viva la memoria de José Luis y, a su vez, recordar la importancia fundamental del periodismo como control del poder. Aquí va mi pequeño homenaje en forma de canción, algo nuevo para mí, que me ha servido para darle forma y lugar a un sentimiento profundo y a una convicción fundamental", manifestó Cantón.
El fotógrafo añadió que esta canción "de algún modo, es también un agradecimiento a las miles de personas que tomaron el 'Caso Cabezas' como propio y mantienen vivos estos valores para la vida en sociedad".
"Una bala de luz" es una sencilla pieza que, en tono melancólico, no sólo recuerda al fotógrafo asesinado el 25 de enero de 1997, en Pinamar, sino que también hace hincapié en el carácter mafioso del crimen.
"Desde hace poco más de una año, casi como en una acción terapéutica, me puse a escribir canciones que nacen de mis emociones y disfruto compartiéndolas. Así llegamos a esta simple canción con la que pretendo homenajear a mi amigo José Luis Cabezas, revalorizar esta profesión que compartimos y que le costó la vida", explicó Cantón.
La canción, que está disponible en YouTube, cuenta con la voz y el acompañamiento en guitarra de Cantón y unos minimalistas arreglos vocales y percusivos de Bárbara Barale, que van ganando en intensidad con unos arreglos de cuerdas programados.
"Una bala de luz que disparaste todavía ilumina este paisaje de hombres temerosos, abominables. Una bala de fuego quiso callarte y te hizo más grande, inolvidable", reza la reflexiva letra, cuya parte principal dice: "¿Cómo se mata a un hombre? ¿Cómo se puede? ¿Cuándo se olvida un hombre? ¿Cuándo se aprende?".
Cabezas fue asesinado mientras cubría la temporada veraniega para la Revista Noticias por un grupo conformado por marginales y policías, por orden del empresario Alfredo Yabrán, quien tiempo después se suicidó en una estancia en Entre Ríos.
El crimen fue interpretado como una advertencia de los grupos poderosos a la prensa para que cese en la investigación de casos de corrupción.
