El escrito fue presentado por el vicepresidente primero de la DAIA, Alberto Teodoro Indij.

La DAIA quiere ser querellante en la denuncia de Alberto Nisman

Por UNO

La DAIA presentó documentación ante la Cámara de Casación Penal para ser reconocida como querellante en la causa por la denuncia que hizo antes de morir el fiscal Alberto Nisman contra la entonces presidenta Cristina de Kirchner y otros ex funcionarios.

Además, reclamó que "los jueces actuales" participen en las decisiones que debe tomar el tribunal para resolver si acepta a la entidad como querellante y definir si debe investigarse la acusación que hizo el fiscal de la causa AMIA.

El escrito fue presentado por el vicepresidente primero de la DAIA, Alberto Teodoro Indij, debido a que el presidente Daniel Cohen Sabban se encuentra de viaje, en conjunto con los letrados patrocinantes Gabriel Camiser y Santiago Kaplun.

La Cámara le había requerido a la DAIA un documento formal para ser querellante, aunque fuentes de la entidad indicaron que se trató de una maniobra dilatoria para evitar el avance de la causa, que llegó a Casación luego de que fuera cerrada por el juez de primera instancia, Daniel Rafecas, y desestimada por la Cámara Federal y el fiscal ante la Casación Javier De Luca.

La aceptación o no de la DAIA es clave porque en el caso de impedírselo el caso quedará resuelto con la decisión de De Luca y sin intervención del tribunal, lo mismo que la conformación de la sala intervinente I, integrada por su presidenta, Ana María Figueroa, y los jueces Mariano Borinsky y Gustavo Hornos.

En los últimos días surgieron denuncias periodísticas sobre una maniobra por parte del sector kirchnerista de la Casación para separar a Borinsky y Hornos del expediente, porque ya se habían excusado en alguna de las causas vinculadas con el tema AMIA.

El punto es que estos jueces posiblemente decidan reabrir la investigación contra Cristina de Kirchner, el ex canciller Héctor Timerman y otros dirigentes kirchneristas por presunto encubrimiento del atentado a la AMIA.

El brazo político de la comunidad judía acompañó una copia certificada del estatuto en la que se indica que el presidente de la entidad ejerce la representación de la misma, y que en su ausencia su lugar lo ocupa el vicepresidente.