Es mejor reír que llorar, eso seguro.
Pero el descaro de nuestro políticos supera todo lo que hayamos imaginado.
Lo bueno es que a los argentinos si algo les sobra es humor, ingenio, picardía y originalidad.
Es mejor reír que llorar, eso seguro.
Pero el descaro de nuestro políticos supera todo lo que hayamos imaginado.
Lo bueno es que a los argentinos si algo les sobra es humor, ingenio, picardía y originalidad.