El empresario Leonardo Fariña declaró ante el fiscal en lo penal Álvaro Garganta que , para quien trabajó, nunca pudo ingresar en el negocio de la obra pública bonaerense, que aseguró era manejada por el entonces gobernador Daniel Scioli; el ex ministro de Planificación Federal , y la Cámara Argentina de la Construcción.
Fariña declaró ante Garganta, que investiga por supuesta administración fraudulenta al ex jefe de Gabinete Alberto Pérez, a raíz de presunta utilización de facturas truchas para justificar gastos, y a Scioli, por el presunto alquiler de aviones con fondos públicos durante su gestión.
El testigo declaró por pedido de la diputada Elisa Carrió, denunciante en la causa, y luego de que lo hiciera en el marco de la investigación que se sigue contra Báez por presunto lavado de dinero.
En medio de un máximo hermetismo, la audiencia de declaración no se realizó en la Fiscalía de Garganta sino en el edificio de la Procuración General: Fariña tenía puesta una tobillera magnética y fue trasladado con chaleco antibalas al lugar.
Fariña fue preguntado por el manejo de la obra pública en la provincia entre 2008 y 2015, y él se explayó sobre las irregularidades, a raíz de haber trabajado para Báez entre 2010 y 2011.
En su declaración, volvió a denunciar un "plan sistémico de vaciamiento de las arcas públicas" y sostuvo que se llevó a nivel nacional la estructura que se había instaurado en Santa Cruz.
Según Fariña, Báez nunca pudo ingresar al negocio de la obra pública bonaerense sino que sólo conservó Santa Cruz, Chubut y luego Chaco.
