País Jueves, 29 de noviembre de 2018

El papelón ante la llegada de Macrón desnudó una interna en el gobierno

El mandatario galo arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza "Ministro Pistarini" en la noche del miércoles y al descender de la aeronave oficial sólo se encontró con dos trabajadores.

Una desinteligencia, con trasfondo de interna en el Gobierno, generó un momento incómodo en el arribo a la Argentina del presidente de Francia, Emmanuel Macron, ya que no hubo nadie para recibirlo cuando bajó del avión y recién se acercó la vicepresidenta Gabriela Michetti cuando se estaba por ir hacia el hotel.

El mandatario galo arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza "Ministro Pistarini" en la noche del miércoles y al descender de la aeronave oficial sólo se encontró con dos trabajadores de la terminal aeroportuaria, uno de ellos con chaleco amarillo (símbolo de las protestas en Francia por el aumento en el combustible), a quienes curiosamente saludó.

Ante esa escena, y acompañado por su esposa, Brigitte Macron, el jefe de Estado europeo se dirigió hacia el vehículo oficial para trasladarse hacia el Hotel Intercontinental, en el barrio porteño de Montserrat.

En ese momento, llegó apurada la referente del PRO junto con el secretario de Relaciones Exteriores, Daniel Raimondi; y el embajador francés en la Argentina, Pierre Henri Guignard: Michetti entabló un breve diálogo informal en francés en plena pista del Aeropuerto de Ezeiza.

Luego de la desprolija recepción que tuvo Macron, la vicepresidenta debió salir a explicar la situación: la titular del Senado definió al hecho como "horrible" y remarcó que "seguramente hubo alguna responsabilidad de gente del protocolo", en alusión a la Dirección Nacional de Ceremonial que forma parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.

En declaraciones a Radio La Red, Michetti remarcó que estuvo "una hora y cuarto antes en la pista esperando a que llegara el avión".

"Salí temprano de casa. Teníamos tiempo de sobra", subrayó la referente del PRO, que detalló el momento en el que se produjo la desinteligencia.

"Cuando ponen la alfombra roja y arranco con la silla como para ir, una persona de protocolo me dice: ´No, no, la PSA (Policía de Seguridad Aeroportuaria) nos dice que esperemos, Macron no está bajando´. Bajó primero un grupito de seis o siete personas. En ese momento el vicecanciller y el embajador dicen que estaba bajando Macron. Serían unos 20 metros, ahí arrancamos volando. ¡Salimos no sabés cómo! Casi me mato, me enganché el pantalón en la rueda y enseguida lo agarramos cuando se subía al auto", añadió.

Luego de la situación, comenzaron las aclaraciones por lo bajo: en Casa Rosada señalaron que el propio presidente Mauricio Macri pidió que sea la Vicepresidenta quien reciba a Macron e indicaron que el canciller, Jorge Faurie, tenía intenciones de ser él, por su historia personal con ese país (es descendiente de franceses y fue embajador en París).

Otros, incluso afirmaron que Michetti está "molesta" porque no será parte de todo el G20 y, en cambio, deberá viajar a México para participar de la ceremonia de asunción de Andrés Manuel López Obrador.

"Después me voy a México. A mí me toca lamentablemente, porque me hubiera encantado estar en todas las actividades del G20, pero me toca reemplazar al Presidente y representar a Argentina en la asunción de López Obrador", reconoció la propia vicepresidenta en declaraciones a A24.

En el Palacio San Martín minimizaron la situación y llamaron a hacer foco en la realización de la Cumbre de Líderes del G20 y no en los "detalles".

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