País Domingo, 21 de octubre de 2018

El juez que saltó a la fama por salvar a un Moyano

El magistrado de Avellaneda, casi un desconocido hasta ahora, entró en el centro de la escena por un fallo cuestionado

El 6 de julio de 2014 Hugo Moyano ganó las elecciones en Independiente de Avellaneda y llegaba a conducir uno de los clubes denominados grandes del fútbol argentino. El Rey de Copas dejaba atrás la gestión de Javier Cantero, quien se enfrentó públicamente con la barra brava del club, liderada por Pablo Bebote Álvarez, a quien se le aplicó el derecho de admisión en una historia de enfrentamientos que hasta incluyó amenazas de muerte al dirigente.

Pero más allá de su denodada lucha contra la violencia en el fútbol y en su club, poniéndose en la vereda de enfrente de los barras, Cantero se quedó solo en la pelea y encima fue acorralado por una crisis institucional, económica y futbolística. Decidió adelantar las elecciones, accediendo a un pedido de la oposición.

Así fue que en el invierno de hace cuatro años los socios del Rojo fueron a las urnas y con el 70% de los votos eligieron a Hugo Moyano, de la lista Agrupación Independiente, para dirigir los destinos del club.

El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) y líder del sindicato de camioneros amplió su poder y llegó al fútbol, para más tarde alcanzar protagonismo en la mismísima Asociación del Fútbol Argentino (AFA), hoy liderada por su yerno, Claudio Chiqui Tapia.

Pero Hugo Moyano no llegó solo a Independiente de Avellaneda. Lo hizo acompañado por su hijo Pablo, vicepresidente 1° del club y secretario general adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, quien, además, está acusado de liderar una asociación ilícita con la barra brava del Rojo, encabezada por Bebote Álvarez, en lo que judicialmente se denominó "causa Independiente".

El fiscal Sebastián Scalera, de Lomas de Zamora, pidió la detención de Moyano hijo mientras este se encontraba en el exterior y todo indicaba que cuando arribara a Ezeiza quedaría a disposición de la Justicia. Pero apareció en escena Luis Silvio Carzoglio, el juez de Garantías de Avellaneda, que resolvió rechazar este pedido de detención.

Identificado como hincha de Independiente de Avellaneda, la resolución de Carzoglio generó todo tipo de especulaciones y análisis, aunque en su primera aparición pública tras conocerse el fallo dijo, en tercera persona: "Este juez es imparcial en un 100%".

Denunció una operación mediática en su contra con el objetivo de afectar su imparcialidad en este tema, en una improvisada conferencia de prensa el día que se conoció su fallo, que rechazaba el pedido de detención para Pablo Moyano.

Acusó al Grupo Clarín-La Nación por esas campañas y volvió a enfatizar sobre su imparcialidad diciendo: "No me dejé llevar por las campañas de prensa".

Denunció amenazas hacia su mujer e, incluso, dijo que en ellas hicieron referencia al estado de salud de su cónyuge (padece ataques de pánico), dejando entrever que quienes lo hicieron conocen la vida privada de ambos. Esos mensaje intimidatorios llegaron después de conocerse la resolución sobre el rechazo a la detención de Moyano, según lo que relató, acusando de manera indirecta a los que están enfrentados con el dirigentes de camioneros, aunque evitó dar precisiones sobre el origen de estos.

Trayectoria

Carzoglio tiene una reconocida militancia en el Partido Justicialista y asumió como magistrado en el 2007. Al cargo llegó por su buena relación con el, por entonces, intendente de Avellaneda, Baldomero Álvarez de Oliveira.

Para reafirmar ese vínculo con el jefe comunal de ese partido bonaerense, sólo alcanza con ver que antes de llegar a ser juez fue director del cementerio municipal de Avellaneda, puesto del que dijo: "Estoy orgulloso de haberlo ocupado y aunque les parezca mentira, desde el punto de vista espiritual y humano, me dio una lección que no voy a olvidar nunca".

Pero este hombre que esta semana decidió dejar en libertad a Pablo Moyano también enfrenta denuncias en su contra. Está acusado de diferentes irregularidades que habrían sido cometidas mientras ejercía la función de juez. Las denuncias, promovidas por el Colegio de Abogados de la Provincia de Buenos Aires, el Colegio de Abogados de Avellaneda-Lanús y por el procurador general de la provincia de Buenos Aires son, entre otras, violencia laboral, incompetencia demostrada en el ejercicio de sus funciones y abuso de autoridad.

También fue indagado por presunta falsedad de documentos públicos y la Justicia llegó a pedirle el jurado de enjuiciamiento, paso previo al juicio político.

En su currículum de magistrado, además, se puede encontrar haberle concedido la libertad a detenidos que no estaban en su jurisdicción, hecho por el cual se le abrieron dos sumarios.

Asimismo, Carzoglio tuvo en sus manos otra causa en la que Independiente es como protagonista: el sensible caso de abuso sexual a jugadores de las inferiores del club de Avellaneda, que se hizo público a principio de este año.

El juez de Garantías dictó la prisión preventiva para cinco de los hombres que estaban detenidos y acusados de ser parte de una red de abusos a chicos de las divisiones menores del Rojo, entre ellos, el árbitro Martín Bustos, el más conocido de los procesados. Los demás son un relacionista público, un organizador de torneos de fútbol amateur, un representante de futbolistas y un estudiante.

Pero hay más vínculos entre Carzoglio y el Rojo -como para que las sospechas de imparcialidad se acrecienten sabiendo que a ese club lo lidera esta familia de sindicalistas-: uno de los hijos del juez, Darío Luis, fue vocal suplente de la comisión directiva de Independiente en la gestión de Javier Cantero.

La causa

La venta ilegal de entradas y el uso de socios truchos, operaciones por las que el club no percibía ningún tipo de ingresos, son algunos de los puntos de esta asociación ilícita que encabezaría Pablo Moyano en complicidad con BebAote Álvarez, el líder de la barra brava del Rojo.

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