La llegada de la primera versión en francés con los dibujos originales de El Eternauta, la historieta del héroe colectivo creada por H.G. Oesterheld y Francisco Solano López, se convirtió en uno de los puntos salientes de la última jornada del Salón del Libro de París, considerado uno de los encuentros culturales más importantes en el mundo.
La historieta creada por H.G. Oesterheld y Francisco Solano López fue presentada en el Salón del Libro de París. El reconocido escritor Juan Sasturain recordó al autor por sus convicciones políticas frente a las dictaduras.
“El Eternauta” es publicado por primera vez en francés

Publicado por Vertige Graphics, este suceso editorial cobró otra dimensión en el 38º aniversario del golpe cívico-militar de 1976, porque tal como le recordó el editor Daniel Divinsky al público, Oesterheld y sus cuatro hijas “fueron víctimas de esa dictadura”.
La mesa en el pabellón argentino la completaron el escritor Juan Sasturain, los dibujantes José Muñoz y Rep, y la traductora Elsi Gómez, y se convirtió en un homenaje a Oesterheld, el militante revolucionario.
Y agregó: “Esta es una historieta de muchas lecturas, sobre todo después de la desaparición de Oesterheld; la segunda parte resignifica toda la primera, es la obra desde la militancia, del perseguido. Y la lectura de hoy es hiperpolítica”.
Sasturain, por su parte, dejó en claro ante el público que “hay que desterrar el equívoco que a Oesterheld lo mataron por escribir El Eternauta. Él era un militante revolucionario que llevó hasta las últimas consecuencias su enfrentamiento con el régimen”.
“El itinerario ideológico de Oesterheld es ejemplar y comparable con el de Rodolfo Walsh, ambos eran hombres de clase media que fueron optando cada vez más radicalmente hacia una respuesta contundente a los sucesivos gobiernos militares en nuestro país”, agregó el escritor.
La historia de Juan Salvo, un hombre común de clase media argentina que se convierte en el viajero de la eternidad, fue publicada originalmente en Hora Cero Semanal entre 1957 y 1959, época de apogeo de la ciencia ficción paranoica y de invasiones.
Es la historia de un héroe colectivo“En El Eternauta la aventura se traslada al lugar de escritura y lectura, las cosas suceden en el mismo lugar y tiempo en que se leen, y transcurre en la Buenos Aires en la que el guionista y el dibujante trabajaban”, dijo Sasturain.
“El giro –añadió– es que la invasión extraterrestre está contada por gente común. Es un muestreo de la clase media argentina. Cuatro amigos se reúnen para jugar al truco, de repente se produce un silencio absoluto y comienza a caer una nevada mortal sobre Buenos Aires”. Es justamente esa larga introducción la que distingue esta historia, en la que se narra qué pasa entre un grupo humano aislado por la muerte. “Es el relato de un hombre en comunidad, el hecho es salvarse con los otros, no de los otros. Un héroe colectivo”. Y agregó: “Pasó de un relato marginal y no reconocido a poner en juego lo que ningún otro hizo”.
La traductora francesa sostuvo: “Hay distintos niveles de lecturas, de aventura, de filosofía, de militancia. Hoy, para la gente más joven se vuelve un símbolo de resistencia permanente a un Estado o un sistema político que oprime, y eso funciona para todas las épocas y lugares”.
Un balance “muy positivo” para la Argentina en ParísCon un balance muy positivo, en el que coincidieron escritores y autoridades, concluyó la presencia argentina en el Salón del Libro de París, donde se ponderó el encuentro con el público lector, hubo ventas considerables y se suscitó un gran interés por la cultura de nuestro país.
Durante cuatro días se desarrolló en el predio del Porte de Versailles una de las ferias del libro más importantes de Europa, en la que Argentina participó activamente como país invitado de honor.
Por el pabellón nacional, un espacio de 500 metros cuadrados, desfilaron miles de personas que fueron a escuchar alrededor de 60 charlas, que rotaron diariamente entre los 44 escritores nacionales.