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José Luis Rodríguez le responde a los lectores en el Consultorio Sexológico de Diario UNO. Trios, amor y dolor físico en esta nota.

Animarse al sexo por “otra vía”

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Consulta de E.

Con mi pareja llevamos una vida sexual activa debido a que ambos tenemos 25 y 22 años respectivamente. El drama está en que me cuesta acceder a tener relaciones vía anal. El tema está hablado, y ambos tenemos ganas de probarlo, dado que esta práctica me intriga, pero a la hora del hecho el dolor es incesante. Según él existe una dilatación vía manual, pero no la practiqué. ¿Hay alguna posibilidad de agregar este tipo de relaciones a nuestra vida sexual sin sentir tanto dolor? 

Estimada y anónima E: Como todas las denominadas zonas erógenas, la región anal posee una inervación que la hace sumamente sensible. Con tantas terminaciones nerviosas, la estimulación podrá ser placentera o dolorosa. Imagine por ejemplo la zona de los labios. Su estimulación por el beso resulta placentera, pero una presión mal calculada genera dolor.

Por lo tanto el primer detalle es considerar la delicadeza de la estimulación y no intentar forzar nada porque va a doler. Es importante una buena higiene previa y posterior para ambos, con agua y jabón.

Tiene que quedar claro que en la relación heterosexual luego de la penetración anal no se debe realizar la penetración vaginal sin haberse lavado abundantemente, ya que de no hacerlo se van a trasladar gérmenes que son normales en la región anal a la vagina donde van a provocar infecciones. Una manera de reforzar la higiene es la utilización del preservativo.

Además, así prevenimos la transmisión de infecciones, que en el caso de las relaciones anales es más fácil por ser más delgada la mucosa y con mayor irrigación. Lo que aumenta el riesgo de lastimarse es que esta zona no produce una lubricación que facilite la penetración, por lo tanto hay que utilizar lubricantes o geles al agua y en cantidad abundante. Aquí llegamos al otro ítem importante, la relajación. En el ano hay un anillo muscular (esfínter anal), que opone resistencia. Para que esto no ocurra, hay que dilatarlo suave y progresivamente.

La dilatación en realidad es digital, no manual. Es con los dedos que en ese momento colocan el lubricante. Entonces primero un dedo y luego dos van suavemente colocando el lubricante y dilatando el esfínter. Recién cuando se ha relajado y lubricado, se intenta la penetración con el pene con preservativo. Todo esto, que parece un manual de instrucciones, tedioso y aburrido, debe ser precedido todo el tiempo por el deseo, las ganas, la calentura, el juego y la exploración.

El erotismo anal es una práctica que casi un 30% de las parejas heterosexuales probó alguna vez. Para muchas pasa sólo por la experimentación y el “sacarse la intriga”, para otras es algo ocasional y para otras una práctica incorporada. En cuanto a qué pasa con el orgasmo femenino, hay mujeres que tienen orgasmo por esta estimulación, tema que responderemos en otra ocasión. Finalmente, tómense el tiempo necesario. Si en los primeros intentos no se logra no se sientan frustrados y vayan despacio, compartiendo y tratando que sea placentero y no una experiencia traumática.

Gracias. ¡Ah! Los que tenemos más de 22 o 25 años también podemos llevar una vida sexual activa.

Consulta de GenaroTengo relaciones seguidas con tres mujeres y con ninguna logro terminar, siempre lo tengo que hacer con la mano, desde chico que hago esto.

Estimado Genaro: Más allá de tu nutrida agenda sexual, pasemos a la respuesta a la pregunta que no me hacés: qué es esto de no llegar al orgasmo o “acabar” en la relación sexual. En cuanto al “desde chico” la única pista que me da es que es “desde siempre”, como no sé tu edad, te supongo joven.

En función de los pocos datos que aparecen, podría decirse que lo que te pasa se denomina Retardo Eyaculatorio. Ya que si bien no te es posible llegar al orgasmo mediante el coito sí lo es con la autoestimulación. Sería muy diferente si no eyacularas nunca (aneyaculación).

El dato importante en esta consulta es el hecho de que es posible tener eyaculación, no en el coito pero sí con la estimulación posterior (no sé si funciona tu mano o la de alguna de tus compañeras). Este dato es importante porque indica que desde un punto de vista biológico el sistema está indemne, entero y funciona.

Te sugiero primero que te quedes tranquilo. Segundo, que consultes a un especialista, ya que es necesario hacer un buen diagnóstico para lograr un buen tratamiento. En casos como el tuyo, los denominados métodos de sensibilización sistemática suelen dar muy buenos resultados. No te dejes estar porque si bien tenés la agenda muy ocupada, terminás insatisfecho (sin envidia, seamos realistas).

Gracias por la confianza.

Consulta de JulioFantaseo mucho con tener sexo de a tres con mi esposa. ¿Es posible? ¿Cómo es el después?

Estimado Julio: Como posible lo es. Ambos son adultos, obran con mutuo consentimiento y nadie se lastima, hagan lo que quieran.

El asunto pasa por aquello que usted justamente agrega “¿cómo es el después?”. No hay una respuesta para todo el mundo; para algunos será una experiencia más o menos agradable y pasará al recuerdo, para otros un camino que se inicia y será necesario en su repertorio sexual; para otros el comienzo del fin.

Hay muchas opciones, entonces futurología no es posible hacer. Lo que se debe tener claro son un par de cosas. La primera es el acuerdo. Otra, la reciprocidad, porque usted puede tener la fantasía de incorporar otra mujer y su esposa la de incorporar otro hombre. Otra cosa es si se bancan la reciprocidad y si saben que al meterse en este juego no hay muchos límites y todo vale. Cada uno estará o no dispuesto a ver a su pareja tener relaciones con otra persona o a tenerlas en variaciones que quizás no tenía pensadas.

El “después” es imposible de predecir; me parece que lo que uno debe tener en cuenta es el antes, ya que fantasías tenemos todos. Les sugiero que lo hablen. Si no lo hablaron piense usted en estas situaciones. Si lo quieren dejar en el terreno de la fantasía no pasa nada, de eso podemos estar seguros.

Gracias por su consulta. 

(*) *Médico, psicoterapeuta, especialista en sexología clínica. Docente en la Facultad de Medicina de la UNCuyo y en la Facultad de Medicina de la UDA.

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