El juez federal Claudio Bonadío está habilitado legalmente para solicitar el juicio político al vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, si éste no se presenta a declarar, dado que sería la única forma de quitarle los fueros.
Ocurre que el vicepresidente no tiene los mismos fueros que un legislador y por ese motivo la única manera de desaforarlo –en caso de que el juez así lo requiera– es mediante la realización del juicio político.
Al advertirle a Boudou que no vuelva a ausentarse de la declaración indagatoria en la causa por supuestas irregularidades en la compra de un vehículo, Bonadío cita la Ley 25.320 (Ley de Fueros), que es precisamente la que lo habilita a solicitarle al Congreso el juicio político contra el vicepresidente.
Esa norma establece en su primer artículo que “el llamado a indagatoria no se considera medida restrictiva de la libertad” pero que “en el caso de que el legislador, funcionario o magistrado no concurriera a prestarla el tribunal se deberá solicitar su desafuero, remoción o juicio político”.
En su resolución, Bonadío afirma también que “de volver a incurrir en una nueva ausencia, se dispondrá el inicio de los mecanismos dispuestos por los artículos 53 y 59 de la Constitución Nacional”, que son los que definen la mecánica del juicio político.
El artículo 53 establece que la Cámara de Diputados “ejerce el derecho de acusar ante el Senado al Presidente, Vicepresidente, al jefe de Gabinete de ministros, a los ministros y a los miembros de la Corte Suprema, en las causas de responsabilidad que se intenten contra ellos, por mal desempeño o por delito en el ejercicio de sus funciones”.
A su vez, el artículo 59 señala que “al Senado corresponde juzgar en juicio público a los acusados por la Cámara de Diputados”.
Si Boudou no se presenta a declarar el miércoles 23 de julio -luego de la tercera prórroga que presentó ante el juez- Bonadío estaría habilitado a enviar un oficio a la Cámara de Diputados para que dé inicio a un eventual proceso de juicio político que culmine en el desafuero.
Los opositores, firmes con el vicepresidente
Dirigentes de la oposición calificaron hoy como una “vergüenza” que el vicepresidente Amado Boudou quede a cargo del Poder Ejecutivo estando procesado y consideraron que está dando “la peor imagen al mundo”.
“Hoy no es un buen día para la Argentina: tenemos un presidente procesado por corrupción”, sostuvo la diputada del GEN Margarita Stolbizer mediante un comunicado.
Stolbizer afirmó que “las huellas de Amado han quedado estampadas en muchos escritorios y han manchado las instituciones” y sostuvo que “no está solo en esta trama de corrupción: forma parte de una red de complicidades y encubrimientos que constituyen la razón principal de tanta protección política en el más alto nivel”.
Por su parte, el diputado de la UCR Miguel Bazze señaló que “el hecho de que un juez le haya tenido que postergar una audiencia al Vicepresidente procesado para que asuma en lugar de (la presidenta) Cristina de Kirchner es una vergüenza y un atropello a la sociedad”.
“Estamos llegando a un nivel de complicación tan importante que debería hacer reflexionar a la propia Presidenta de la Nación quien tendría que pedirle a Boudou que no siga haciendo este triste papel y abandone su cargo”, agregó Bazze.
En tanto, el diputado de la UCR Miguel Giubergia opinó que al estar Boudou a cargo del Ejecutivo, el país está “dando la peor imagen al mundo” y opinó que el titular del Senado “hace más de un mes que debería estar de licencia para evitar estas situaciones”. “Nuestro país estará gobernado durante 30 horas por un señor procesado en la Justicia”, sostuvo el diputado, para quien “la Presidenta de la Nación puso al zorro a cuidar al gallinero”.
Sin agenda oficial, dos días a cargo del Ejecutivo
El vicepresidente Amado Boudou no concurrió a la Casa de Gobierno mientras estuvo en ejercicio del Poder Ejecutivo, mientras Cristina estaba en Brasilia, y eligió permanecer en su despacho del Senado, donde tuvo poca actividad.
Ayer, llegó al Senado cerca de las 9, como todos los días, pero no tuvo ningún tipo de entrevista protocolar ni realizó tareas propias del ejercicio del Poder Ejecutivo, indicaron fuentes parlamentarias.
El último martes el vicepresidente siguió la misma rutina y la única reunión que tuvo en su despacho fue con su abogado Diego Pirota. Mientras, sigue de cerca lo que ocurra en el Senado con la oposición, que insiste en cuestionarlo cada vez que baje al recinto a presidir una sesión, por entender que debe tomarse licencia a raíz de su procesamiento en la causa Ciccone.
Hasta el momento, la intención de Boudou es presidir normalmente la próxima sesión -que será el 30 de julio, cuando concurra el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, a presentar su informe mensual- a pesar de las manifestaciones opositoras, indicaron las fuentes consultadas.
Sin embargo, esto quedará supeditado a la evaluación que hagan de esta situación, llegado el momento, el Gobierno y el bloque de senadores del bloque del Frente para la Victoria.
