Tenis Domingo, 8 de enero de 2017

Martín Alund y una nueva vida siempre ligada al tenis

Colgó la raqueta. El mejor tenista mendocino de la historia dejó el circuito profesional por una lesión y ahora está al frente de una academia en Nueva Jersey.

Leonardo Ruizruiz.leonardo@diariouno.com.ar¿Te retiraste?-Sí, igual nunca se sabe (risas). Por ahí intento jugar. Donde estoy trabajando ahora doy muchas clases y muchos de los chicos que entreno, juegan bien y tengo que exigirme para seguirles el ritmo. Ojalá algún día pueda jugar algunos torneos más, pero hoy ya está. Martín Alund, de 30 años, tomó la decisión de colgar la raqueta. Una lesión no muy rara en los tenistas, epitrocleitis en el brazo derecho, obligó a dejar la actividad antes de lo previsto al mejor tenista mendocino de la historia.De paso por la provincia, visitando a su familia por las fiestas, el Tincho contó cómo fue que decidió dejar de jugar después de quince años de estar viajando por el mundo y también habló de su actualidad, que lo tiene viviendo en West Windsor, una ciudad de Nueva Jersey, en Estados Unidos.-¿Te costó tomar la decisión?-Lo venía pensando desde hacía mucho. Llevaba un año y medio lesionado y no podía recuperarme. Me mejoraba, pero volvía a jugar fuerte y me volvía el dolor. Y la cabeza me daba vueltas, no sabía qué hacer. Extraño jugar pero por ahí se que me limita mucho la lesión. Tampoco me quedaban muchas opciones. También la lesión me cansó un montón. Hice muchas cosas por intentar recuperarme. Miles. Llegó un momento en que era una locura mi vida, había cambiado completamente la alimentación, cambié completamente la forma de dormir, todo mas allá de lo medicinal. El brazo se había convertido en una persona más al lado mío. Me lavaba los dientes con la mano izquierda, me lavaba la cabeza con la izquierda. Llegó un momento que todo se volvió enfermizo. Y esto me dejó bastante claro que no podía seguir.La epitrocleitis es una inflamación del tendón en la epitroclea (prominencia ósea en la parte interna del húmero). "Pero en las imágenes también se veía una lesión en la inserción del tendón con el hueso", advirtió."Conocí a muchos chicos de mi edad, que estaban con el mismo problema. Había muchos que jugaban con dolor, otro se habría operado. Y también había varios con la misma lesión y con los mismos síntomas míos. No sé si es difícil de recuperar la zona o si es algo que tiene vida útil y que no aguantó más la exigencia".-¿Pasaste por muchos médicos? -Estuve con los mejores profesionales, uno el que derivó a Del Potro a Estados Unidos. Me dijeron que la lesión era esa pero cuando terminaba los tratamientos, el dolor volvía. Estaba claro cual era la lesión, pero nunca me pude recuperar del todo.-¿Te dejó una sensación rara dejar el tenis de esta manera?-No, para nada. No es el retiro en la manera que quería, pero hice todo para intentar seguir. Lo acepto porque son las reglas del juego.Alund rápidamente dio vuelta la página de jugador y ya está dando sus primeros pasos como entrenador. Está trabajando en la academia Advantage Tennis de West Windsor, en Nueva Jersey."Tuve la suerte de haber caído ahí, todo se me ha hecho fácil en pocos meses, Esta academia nunca había tenido a alguien de mi experiencia. Ya hay una escuela de tenis y el programa lo manejo yo. Es todo muy nuevo y eso también es bueno para mi", contó."Quiero crecer como entrenador, siento que lo que aprendí como jugador lo puedo usar muy bien como coach. Y siento que nos sirve a los dos, tanto a la academia porque es nueva y nunca han tenido a nadie de mi currículum, como para mí, porque es buenísimo y me ayuda a crecer", dijo. Y agregó: "También lo hago porque tengo la idea de volver, y lo haría con experiencia y conocimiento de cómo se entrena en otros lugares", confesó."Siempre voy a seguir ligado al tenis, siempre porque es lo que se hacer. Ahora que he estado dando clases, me veo reflejado es mis alumnos y me gusta poder ayudar. Ojalá que algún día sea acá en Mendoza, es lo que más me gustaría", comentó.-¿Qué balance hacés de tu carrera?-A los 15 años me fui de mi casa, es el punto de inflexión que siempre marco. Y paré de jugar a los 30. Estuve 15 años viajando como un profesional, por mas que al principio jugaba torneos juniors, pero hacía vida de tenista profesional. Toda una vida. El balance es positivo, obviamente que me hubiese gustado hacer algo más. Mi mejor puesto fue 84 pero hubiese dado todo por estar 83, porque siempre fui muy ambicioso. No me quejo para nada de la vida que tuve y de todos los momentos que viví. Estoy muy contento de lo que hice, levanté la vara del tenis mendocino. -¿Qué fue lo más raro que te pasó en tus años como tenista?-Hubo situaciones en las que tuve que luchar un montón, y en otras que tenés todo y no te falta nada. Como por ejemplo dormir en el piso de un tren en Rumania, con gente muy pobre que hacía pis en el piso. Me acuerdo de haberme acostado contra la valija y haber abrazado el bolso, lo mejor que me podía pasar era que me robaran.O estar en hoteles cinco estrellas con todas las comodidades, o estar en un vestuario y que pase Roger Federer por al lado, o que venga Rafael Nadal y te salude.Son dos imágenes que las juntás y decís 'acá hay algo que no va, hay una que es mentira'. Ahí digo que lo viví todo.

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