"Desde el cielo alentando al Tomba", dice una remera cuidadosamente puesta en una de las butacas del Malvinas Argentinas. Impresa en ella se puede ver la cara de un hombre de unos 70 y pico.
Él es el Nono Adolfo Puche. El que "lo acompaña" es Pablo Lorca, su nieto postizo. Pablo nos cuenta la conmovedora historia del hombre que le inculcó el amor por el Tomba y cuyas cenizas descansan en el Feliciano Gambarte.
Producción periodística: Martín Tejerina/Ovación
