El tercera línea de Nueva Zelanda, Ardie Savea, hará historia en el Mundial de rugby al jugar desde el partido de este miércoles con Canadá con unos anteojos aprobados por World Rugby después de tener problemas en la vista.
"Es solo una protección", dijo el entrenador de ataque de Nueva Zelanda, Ian Foster. “Cuando un jugador dice que el problema en su ojo está empeorando, hay que hacer algo. El problema viene desde hace unos años y nuestros médicos tuvieron esta idea ".
Savea descubrió que la visión de su ojo izquierdo se había deteriorado y se dio cuenta de que tenía que proteger su vista. ‘Hace un par de años me di cuenta de que tenía mala visión en mi ojo izquierdo", dijo Savea.
‘Le dije al doctor Tony Page, uno de los médicos d los All Blacks, que estaba empeorando y que hiciéramos algo al respecto. Sabíamos que World Rugby tenía unos anteojos aprobados y ahora solo es cuestión de acostumbrarse".
En mayo de este año, World Rugby aprobó el uso de anteojos en todos los niveles de rugby para permitir que las personas con discapacidad visual jueguen. La aprobación se produjo después de un extenso desarrollo y una prueba de distintos tipos de anteojos.
Los anteojos son considerados seguros tanto para el jugador que las usa como para aquellos que entran en contacto con el jugador.
Savea dijo que cuando se dio cuenta de que potencialmente podría perder la vista si su otro ojo estaba dañado, fue una decisión fácil: "Tengo una hija y espero tener una familia más grande, por eso quiero poder ver. Solo estoy tratando de proteger mis ojos. Si el uso de anteojos inspira a algunos a usarlos y poder jugar al rugby, entonces es positivo para nuestro deporte".
Savea sigue los pasos del jugador italiano Ian McKinley, primer jugador internacional en usar anteojos. McKinley perdió la vista su ojo izquierdo después de un extraño accidente en 2010 cuando se le perforó accidentalmente el globo ocular.



