Juan Pablo García
Dentro de una semana Los Pumitas debutarán en el Mundial de menores de 20 años que se disputará en Manchester, Inglaterra, y en el plantel argentino habrá un representante mendocino: Bautista Stávile.
El tercera línea ya está en Inglaterra con el equipo y antes de esta gran ocasión recuerda sus orígenes: "Empecé a jugar a los 11 años, en la M12 del Mendoza RC. Me llevó el Huevo Sales y los sábados a la mañana nos pasaba a buscar Dani Cornejo. Yo iba a la Escuela Italiana y había jugado unos meses al fútbol en Pacífico. Ahí nomás me enganché y mi hermano mellizo, Francisco, vino conmigo".
Rápidamente, el Bati se fue ganando un lugar en su club y en los seleccionados provinciales: "Siempre jugué con la camada 96 pero yo nací en el 97. El primer seleccionado que estuve fue el de M17 del 2013, cuando jugamos el Argentino en Santiago del Estero. Después jugué dos años en el M18, estuve en el seven y el año pasado en el mayor".
Entre tantas convocatorias, Stávile también se dio el gusto de jugar en la primera del club de Bermejo: "Debuté el año pasado, contra Los Tordos en el club. Entré en el segundo tiempo, hice un try y terminamos ganando", recordó el tercera línea que ingresó al PLADAR (Plan de Alto Rendimiento) de la UAR en 2014: "En estos dos años subí 18 kilos. Cuando empecé pesaba 77 y ahora estoy en 95, y siento que no por eso perdí velocidad ni estado físico. Los preparadores físicos y nutricionistas me ayudaron mucho".
Llegar a jugar su primer Mundial (por su edad también podría jugar el del año que viene) no fue fácil: "A fines del año pasado dieron un plantel de 50 jugadores pero había 8 terceras líneas. Era complicado quedar en la lista. Cuando me llamó el entrenador (Nicolás Fernández Lobbe) me puse a llorar de la emoción"
En los últimos años, la participación mendocina en Los Pumitas no ha sido tan numerosa, y Stávile tiene su opinión sobre el tema: "En Mendoza hay muchos chicos que tienen condiciones para estar en un seleccionado nacional. Creo que a veces no son tan conscientes de la gran oportunidad que tienen y del privilegio que significa llegar a un seleccionado. Por ahí a nuestro rugby le está faltando eso. Tener más ganas de mejorar".
Estudiante de arquitectura, reconoce que desde la UAR "insisten mucho en que estudiemos por que nadie tiene el futuro asegurado" y para terminar destaca y agradece el apoyo de "los jugadores de más experiencia como Rodrigo Báez o Eusebio Guiñazú. No me olvido más cuando jugué mi primer torneo con Los Pumitas M18, en el 2014, y me llegó un mensaje del Euse. No lo podía creer. También hay muchas personas que me ayudaron como Federico Vidal, que fue durante años mi entrenador, Miguel Ruiz y por supuesto toda la gente del club, desde los grandes hasta los más chicos".

