Aunque los integrantes de los seleccionados masculino y femenino ya manifestaron públicamente su rechazo a la propuesta, la Federación nacional de rugby (NZR) no fue tan terminante: por la pandemia de coronavirus perdió entre 35 y 45 millones de euros.
El "valor de mercado" de los All Blacks asciende a unos 1.700 millones de euros, pero jugadores y jugadoras ya anunciaron su rechazo: "Consideramos que es nuestro deber informar que no vamos a conceder nuestra aprobación a la venta de un porcentaje de los derechos comerciales", afirmaron en una carta pública.
"Los neozelandeses juegan por sí mismos, por sus familias y por su país. Y lo hacen con un enorme compromiso en pos de la victoria que reclama la historia y que es hereditario de nuestra tradición. Los aficionados conocen ese compromiso y reconocen la esencia de lo que significa ser neozelandés. Es eso lo que estamos vendiendo hoy: 129 años de historia", agregaron.
La asamblea general en la que los integrantes de la NZR deben decidir sobre la oferta de Silver Lake se realizará este mes.