El clásico entre San Martín de San Juan y Godoy Cruz arrancó "picante". Luego del sorteo, los jugadores se acomodaron en el campo de juego, pero cuando Rodrigo Rey llegó a su arco los hinchas del Verdinegro comenzaron a tirar bombas de estruendo.
El 1 tombino se acercó al árbitro del encuentro para explicar la situación, pero cuando regresó a su área siguieron cayendo objetos: encendedores, serpentinas y hasta piedras.
Durante varios minutos el encuentro estuvo demorado y Vigliano tuvo que advertir "una más y suspendo".


