Alvaro Pereira, expulsado por una brutal patada en la cabeza en el clásico entre Estudiantes y Gimnasia que terminó en escándalo, aseguró que lo ocurrido en Mar del Plata no fue "premeditado" y se enojó por la situación al afirmar que ahora se los trata como si fueran "los hermanosLanatta", quienes estuvieron 13 días prófugos de la Policía en distintas provincias de la Argentina.
Pereira, que aprovechó la situación para acelerar su salida del "Pincha" rumbo al Granada de España -aunque deberá cumplir allí su suspensión-, criticó el comportamiento que mostraron los jugadores en la gresca, aunque consideró que desde los medios se exageró un poco.
"Ustedes parece que son científicos diciendo las fechas que nos van a dar, dicen un número, otro. Se me está tratando como un criminal o como una persona que intentó asesinar a alguien. Parece que apuñalamos a alguien, un poco más y somos los Lanatta. Esto no fue algo premeditado", disparó el lateral uruguayo en conferencia de prensa.
Y agregó: "Hay que hablar de fútbol, que es lo que nos interesa a todos. Vamos a declarar para descomprimir un poco la situación. Las sanciones seguro estarán, ojalá que sean leves. Esperemos que no se excedan y den lo que corresponde. Que esto sea un aprendizaje".
Pereira fue expulsado por el árbitro Silvio Trucco por una violenta patada en la cabeza a Facundo Oreja, quien debió ser retirado en ambulancia del estadio José María Minella.
El uruguayo, según trascendió, sería suspendido por más de tres fechas por el Tribunal de Disciplina de la AFA, y entonces debería cumplirlas en la Liga, sea el país que sea.
Posteriormente le bajó un poco el tono a sus declaraciones y pese a ratificar que espera que las sanciones no sean elevadas, se mostró arrepentido y expresó su deseo de que no vuelvan a producirse este tipo de problemas.
"Ojalá que no se repita esta situación. No solo en Estudiantes-Gimnasia, en cualquier partido. Obviamente me arrepiento, todos estamos arrepentidos pero no podemos tener un control remoto y volver atrás. Soy una persona pública, defiendo a una institución con mucha historia y hay cosas de por medio, está mi familia. Hacemos un mea culpa, nos hacemos cargo y esperemos que las heridas cicatricen", señaló.



