Santiago García era el hombre de la noche en el partido entre Godoy Cruz y San Martín de San Juan. Lucas Bernardi decidió incluirlo en su once ideal para el clásico cuyano y el uruguayo le devolvió la confianza con goles: dos.
Y el Morro tuvo la oportunidad de llevarse la pelota del encuentro cuando Delfino pitó penal a favor del Expreso. Pero Javier Correa pecó de egoísta y le robó la chance de hat-trick al goleador charrúa.
¿Cómo terminó la jugada? Con atajada de Ardente, que le dio vida al Santo en el partido.
¡Se lo quieren comer crudo!


