Alférez, Manzur, Burgoa, Bullaude y Badaloni "subieron" a la Primera del Expreso, de los clubes que más importancia y espacio le dan a la formación de inferiores.

Godoy Cruz, fábrica de sueños

Por UNO

El fútbol mendocino siempre revive. Nace y se reproduce en cada barriada en donde exista una canchita que albergue a los pibes que comienzan a darle a la pelota. Y así son miles y miles los jóvenes que encuentran en el fútbol un espacio de divertimento, contención social, pasión y esperanza de un futuro mejor.

En ese sentido, el club Godoy Cruz Antonio Tomba se ha convertido en una verdadera "fábrica de sueños", ya que desde hace varios años viene apostando a la formación y promoción de jóvenes futbolistas que logran llegar a la primera división del fútbol argentino vistiendo la casaca tombina.

La cantera bodeguera sigue dando frutos, y en este 2018 fueron promovidos a Primera los jugadores Brian Alférez, Agustín Manzur, Valentín Burgoa, Ezequiel Bullaude y Tomás Badaloni.

Reunidos para la entrevista con Diario UNO, los jóvenes valores tombinos contaron sus ilusiones, sacrificios, anécdotas y las sensaciones de cumplir el "sueño del pibe".

La citación y el debut

Agustín Manzur: "La verdad es que todavía no caigo, se me dio todo muy rápido y fue una alegría muy grande poder debutar en Primera, lo que siempre soñé desde chiquito. Toda la semana anduve contento y también en mi familia se vivió con emoción. Ahora hay que seguir entrenando con todo".

Tomás Badaloni: "Cuando desde el club me avisaron que tenía que ir a firmar mi primer contrato como profesional, todos en mi casa se volvieron locos de alegría. Fue pura emoción, porque al fin tanto esfuerzo tuvo premio".

El apoyo de la familia

Brian Alférez: "En el fútbol no siempre son todas buenas ni todo color de rosas. Yo pasé un momento muy malo cuando sufrí la lesión de ligamentos cruzados de mi rodilla y fue un golpe anímico muy duro, yo quería largar todo y no jugar. Pero gracias al apoyo de mi familia, que siempre está presente, pude salir adelante, no bajé los brazos y ahora disfruto de este lindo momento".

Adversidades y sacrificios

Valentín Burgoa: "Siempre se tienen que resignar cosas para jugar al fútbol, como juntadas de la escuela y viajes de egresados, cumpleaños familiares o vacaciones con amigos. Pero no es una queja, ya que en mi caso estoy haciendo lo que más me gusta, que es jugar al fútbol".

La fama y las redes sociales

Ezequiel Bullaude: "De todos nosotros el más famoso es Tim Burgoa, que tiene como miles de seguidores en Instagram. Nosotros no somos tan conocidos, todavía los hinchas no nos reconocen o saludan por la calle, pero somos conscientes de que hay que ser responsables y tener conducta. Tenemos que ser cuidadosos y no realizar malas acciones que puedan perjudicar al club".

La importancia del estudio

Burgoa: "A mí se me complicó la escuela en un momento que comencé con los viajes con el equipo a los tornes de AFA y repetí un año, pero me volví a poner las pilas aquí en la escuela que tiene Godoy Cruz en el Gambarte y tengo ganas de seguir estudiando kinesiología".

Bullaude: "Cuando viajé a Buenos Aires para jugar en Lanús tuve que cambiar de escuela y dejar a mis compañeros. Pero por suerte me fue bien con el estudio y me gustaría seguir periodismo deportivo. Siempre mi familia me inculcó que no deje nunca de estudiar a la par del fútbol".

Los sueños

Badaloni: "El año pasado me acuerdo que todos estábamos en la platea descubierta del Malvinas viendo cómo el Morro García le hizo un golazo de tiro libre a San Martín de San Juan, y ahora jugamos al lado de él... Es algo increíble, ver bien de cerca a grandísimos jugadores como el Morro, Pol Fernández, Galeano. Los más grandes nos aconsejan y siempre nos dicen que entrenemos mucho, que con dedicación y esfuerzo se pueden hacer realidad los sueños".

 Embed      
FUENTE: borrar