“Yo soy clase 63, a mí me decís Maradona y se me pone la piel de gallina. Y a Leo lo veo más como un hijo, como un hermano menor. Lo que pasa que a mí no me gusta no jugarme, entonces creo que lo que hizo Maradona no lo va a superar nadie" expresó Sergio Hernández, entrenador de la selección nacional de básquetbol subcampeona del mundo.
"Lo que nosotros entendemos por fútbol está más vinculado a Maradona que a Messi y los números que tiene Messi creo que no los va a repetir ningún jugador en la historia: estamos hablando de un monstruo. Pero Diego es como nuestro hermano a la edad que tengo yo, como parte de la familia. Así que si tengo que elegir uno voy a elegir a Diego”, agregó el Oveja en una entrevista con CNN radio.
Respecto al segundo puesto en el Mundial de China, destacó: "Este equipo de Argentina, por una cuestión de renovación profunda que se vino después de la Generación Dorada, se veía que podía que tenía potencial, que podía hacer un mundial interesante. Pero nadie, ni nosotros, pensábamos en la final del mundo. Nosotros tocamos el techo”.
"Cuando terminó el partido (ante Francia), fue un momento de éxtasis pero también un momento de wow. Yo me quedo con un mensaje que me manda a mi hijo y me pone: ¿qué hacés en la final del mundo? Y lo cuento porque era eso: ¿qué haces en la final del mundo? ¿Qué hacemos en la final del mundo?” "Cuando terminó el partido (ante Francia), fue un momento de éxtasis pero también un momento de wow. Yo me quedo con un mensaje que me manda a mi hijo y me pone: ¿qué hacés en la final del mundo? Y lo cuento porque era eso: ¿qué haces en la final del mundo? ¿Qué hacemos en la final del mundo?”
Sergio Hernàndez en CNN
Hernández no escatimó elogios hacia Luis Scola, capitán del equipo nacional: "Muchas cosas que logró la Selección Argentina en los últimos años no las hubiese logrado sino estaba Luis. El vio la final del mundo un año antes. Cuando jugamos contra Puerto Rico en Formosa, que era una eliminatoria para ver si íbamos al Mundial o no, terminó el partido y me dijo 'tenemos que empezar a hablar de semifinales del mundo'. Le digo: '¿te parece, Luis?'. Entonces me dice: 'si nosotros queremos, además de hacer un buen mundial, ir a los Juegos Olímpicos, tenemos que pensar en semifinales'"
También elogió a su coterráneo, Emanuel Ginóbili: “Es un diferente.Alguna vez Paenza decía: 'si él hubiese sido ingeniero nuclear, hubiese sido Premio Nobel. Es de esos tipos diferentes'. Él se enoja cuando decís esto… Pero sí, es diferente, tiene una inteligencia superior, es buena gente, es hiper competitivo. Es uno de los tipos que yo he visto sufrir más en una derrota, a la vez que la acepta a la derrota. Y eso lo pone más peligroso todavía, porque no hay nadie más peligroso que el que juega algo sabiendo y aceptando que la derrota es parte del juego. No tiene miedo a morir. ¿Cómo peleas contra un tipo de esos? Es imposible, porque todos tenemos miedo de morir o de matar. En cambio Manu competía para ver quién era mejor, te desafiaba permanentemente y después todas las cosas que debe tener un deportista, esto de los hábitos de alto rendimiento, es el número uno”.